Diálogo de Tensión: El Misterio de Lou, la Deuda y el Conflicto de Béisbol
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Escena de Diálogo: Confusión, Deudas y Lealtades Deportivas
Este documento presenta una transcripción corregida de un diálogo intenso y rápido, centrado en la confusión logística, una deuda pendiente y un conflicto de lealtades en torno al béisbol.
I. La Carga y la Dirección Confusa
- Llevaba como cincuenta cosas. Y no de un solo tipo, ¿entiendes? No como llevar cincuenta botellas de agua. Llevaba latas, bolsas y toda clase de cosas... Yo tampoco lo entiendo...
- ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Todo bien?
- Claro... (Pasa los cigarros).
- ¿Ya viste a Lou?
- Al menos tenemos las cervezas. ¿Me pasas un cigarro?
- ¿No redondearía la dirección?
- Yo a veces lo hago cuando cito a alguien. Si, por ejemplo, lo quiero ver en la calle Elizabeth número 5079, mejor redondeo y digo que me vea en la calle Elizabeth con la 50. Eso es más fácil para la persona. ¿Ven? Yo lo hago todo el tiempo. ¿Ustedes no?
- Tal vez Lou se confundió. Tal vez te quería ver en una dirección y no en la esquina de la calle. ¿Te dio un número?
- No tengo dinero, Ray.
- No eran solo palabras.
- Si no estamos esperando a Lou, ¿entonces qué estamos haciendo aquí?
II. El Conflicto, el Bate y la Venganza
- ¿A quién?
- ¿Él te va a comprar el bat?
- ¿Por qué dices eso?
- ¿Pues qué hizo?
- Ya saben que no me gusta el béisbol.
- ¿Es algo de béisbol?
- ¿Y ese barman?
- ¿Se quedó con la pelota?
- ¿Y ustedes estaban ahí?
- ¿Todos lo querían linchar?
- No me hubiera gustado estar en sus zapatos.
- ¿Por qué no me habían contado esa historia?
- ¿Quieres verte con ese tal...?
- ¿Para qué lo quieres ver? ¿Le vas a reclamar? ¿Por eso estamos aquí?
- ¿Cómo que me voy a encargar de él?
- Había una gasolinera dos cuadras atrás, ¿no?
- Yo te ayudaría, Ray. De verdad, pero no con algo así.
- ¿Te arruinó la vida porque te miró?
- ¿Por qué no te encargas tú de él?
- Te caíste en el centro comercial, por eso te fracturaste. No fue por una maldición.
- Yo no creo en la suerte, los gatos negros y esas cosas.
- Pues yo no pienso hacerle nada. No me importa si toda la ciudad lo odia. A mí no me ha hecho nada.
- Tengo palabra, pero no puedo golpear a alguien con un bat como tú quieres. No puedo, ¿sí entiendes, no? Díselo, Fred.
III. La Revelación y la Lealtad Deportiva
- ¿Qué?
- ¿De qué hablan?
- ¿Estás bromeando?
- ¿Están locos?
- Sí, soy fan de los Medias Blancas, ¿cuál es el problema?
- Ustedes saben que antes vivía en el sur de la ciudad.
- No les dije nada porque sabía cómo se pondrían.
- No son maricones.
- Cállate.
- ¿Y ustedes qué? Llevan desde cuándo... ah, sí... desde 1908... esperando una Serie Mundial. ¿Ya había nacido tu abuelo, Ray?
- ¿Cómo crees que pudiera golpear al tipo que los sacó de la Serie Mundial? Es un héroe para nosotros.