Dimensiones de la Libertad Humana y el Concepto de Autonomía Ética
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La Esencia de la Libertad Humana
Nuestra libertad está condicionada y tiene una base biológica a través de la cual el ser humano capta el medio como realidad mediante su inteligencia y responde creando un mundo de posibilidades entre las que ha de elegir y justificar su respuesta. Delibera entre los medios más oportunos para alcanzar los fines que se propone y su voluntad es libre en un sentido u otro. También somos capaces de darnos nuestros propios fines y leyes capaces de diseñar ideales humanizadores, como la superación del sufrimiento causado por la esclavitud, la explotación de unos seres humanos por otros, etc. La libertad realmente humana se consigue a través de proyectos de humanización, tanto personales como compartidos.
La Libertad de Elección
La forma más común de entender la libertad es como una capacidad de la voluntad para elegir entre distintas posibilidades. Una capacidad semejante exige:
- Que nuestra voluntad no esté determinada a obrar.
- Que no sea arbitraria; la simple indiferencia ante los dos bienes que nos atraen por igual no es suficiente, ya que la elección sería irracional por arbitraria.
- Que tengamos buenas razones para elegir tras una deliberación.
Este es el modo de entender la libertad que han defendido y defienden los aristotélicos y los utilitaristas, así como quienes consideran que la racionalidad humana es una racionalidad económica. En estos casos, la libertad de elección solo se ejerce sobre los medios para alcanzar un fin ya dado.
El Concepto de Autonomía según Kant
Immanuel Kant propone que las personas podemos elegir no solo los medios, sino también los fines; por lo tanto, somos autónomas. A esta sabiduría, Kant la llama ley de la libertad o ley moral, y el hecho de que tengamos conciencia de ella prueba que somos libres. La libertad es la propiedad de la voluntad de ser una ley para sí misma; no podemos explicarla científicamente, pero sí afirmar que existe.
Al contemplar el universo, conviene asumir al menos dos perspectivas:
- La de los acontecimientos externos: Aquellos ajenos a la voluntad de las personas que la ciencia puede intentar explicar como efectos causados por fenómenos que les preceden en el tiempo; en este ámbito podemos hablar de leyes naturales.
- La de la voluntad humana: Capaz por sí misma de iniciar una serie de efectos y que es libre; en este ámbito podemos hablar de leyes de la libertad.