La Dinámica de la Pérdida: Distinción Psicoanalítica entre Duelo y Melancolía
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El Duelo: Reacción Normal ante la Pérdida
El duelo es la reacción natural a la pérdida de un ser amado o de una abstracción equivalente (como la libertad o los ideales). Aunque puede manifestar desviaciones de la conducta habitual, no es considerado un estado patológico. Se supera pasado cierto tiempo, y es dañino perturbarlo.
El Trabajo del Duelo
El trabajo del duelo es un proceso intrapsíquico. Los rasgos característicos que muestra el duelo son:
- Desazón profundamente dolida.
- Cancelación del interés por el mundo exterior.
- Pérdida de la capacidad de amor.
- Inhibición de toda productividad.
La inhibición y restricción del yo es la expresión de su entrega total al duelo, lo cual no deja energía disponible para otros propósitos e intereses. En el duelo, el examen de la realidad muestra que el objeto amado no existe y demanda que la libido abandone todas sus ligaduras con el mismo.
La Melancolía: Patología y Empobrecimiento del Yo
La melancolía es un estado de ánimo profundamente doloroso que comparte varios rasgos con el duelo, pero se distingue fundamentalmente por la disminución del amor propio.
Características de la Melancolía
Los síntomas principales de la melancolía incluyen:
- Estado de ánimo profundamente doloroso.
- Desinterés por el mundo exterior.
- Pérdida de la capacidad de amar.
- Inhibición de las funciones.
- Disminución del amor propio.
Esta última característica se traduce en reproches y acusaciones que el sujeto se hace a sí mismo, pudiendo llegar incluso al castigo. (El duelo integra los mismos caracteres, a excepción de la perturbación del amor propio).
Diferencias Clave con el Duelo
En la melancolía, existe una pérdida de objeto que está sustraída de la conciencia. En contraste, en el duelo, nada de la pérdida es inconsciente. La melancolía produce un empobrecimiento del yo.
El paciente en este estado es incapaz de amor, interés y rendimiento, aunque estos síntomas son secundarios al conflicto interno. Otros síntomas físicos que pueden observarse son:
- Insomnio.
- Repulsa del alimento.
- Desfallecimiento.
En el melancólico se observa el deseo de comunicar a todo el mundo sus propios defectos, como si en este rebajamiento hallara su satisfacción. Esta autocrítica describe exactamente su situación psicológica.
Dinámica Libidinal y Sadismo
La libido no fue desplazada hacia otro objeto, sino retraída al yo, permitiendo una identificación del yo con el objeto abandonado. La carga erótica hacia el objeto tiene dos destinos:
- Una parte retrocede a la identificación.
- Otra parte retrocede hasta la fase sádica.
Este sadismo aclara la tendencia al suicidio en la melancolía. Aunque la melancolía desaparece al cabo de un tiempo, puede dejar secuelas. En algunos casos, tiende a transformarse en manía, un estado sintomáticamente opuesto que también puede durar un tiempo.
H4: Las Tres Premisas Fundamentales de la Melancolía
Las tres premisas esenciales para la aparición de la melancolía son:
- La pérdida de objeto.
- Ambivalencia (motor del conflicto).
- Regresión de la libido al yo (considerada la más importante y la esencia de la melancolía, puesto que las otras dos pueden hallarse en la neurosis obsesiva luego de una muerte).