Dinámica de Poblaciones en Ecosistemas: Crecimiento, Control y Plagas
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Cambios en las poblaciones de los ecosistemas
Tamaño de las poblaciones
El tamaño de una población es el número de individuos que la forman. Este número cambia constantemente debido a cuatro factores principales:
- Natalidad: Número de nacimientos.
- Mortalidad: Número de fallecimientos.
- Inmigración: Llegada de individuos de otras poblaciones.
- Emigración: Salida de individuos hacia otras poblaciones.
Si las condiciones del ecosistema cambian, el tamaño de la población se modificará significativamente. Para el crecimiento poblacional, las especies siguen principalmente dos tipos de estrategias reproductivas:
- Estrategia con alta tasa de natalidad (estrategia r): Producir muchos descendientes con una baja probabilidad de supervivencia individual, típico de ambientes inestables.
- Estrategia con baja tasa de natalidad (estrategia K): Producir pocos descendientes, pero con una mayor inversión parental para asegurar su supervivencia, común en ambientes estables.
Curvas de crecimiento poblacional
Crecimiento en J o crecimiento exponencial
Una población que aumenta de forma exponencial lo hace en un medio con recursos ilimitados y sin factores que limiten su crecimiento. En esta situación, la tasa de crecimiento es proporcional al tamaño de la población, lo que produce un aumento muy rápido conocido como explosión poblacional.
Crecimiento en S o crecimiento logístico
Este es un tipo de crecimiento oscilante y más realista. Mientras la población es reducida, su crecimiento es rápido (similar al exponencial). Sin embargo, cuando supera un determinado tamaño, la resistencia ambiental (falta de recursos, aumento de depredadores, enfermedades) frena su crecimiento. El número de individuos se estabilizará y oscilará en torno a la capacidad de carga del ecosistema, que es el tamaño máximo de población que el ambiente puede sostener.
Control e interacciones en el tamaño de las poblaciones
Existen diversos factores que regulan y controlan el tamaño de las poblaciones en un ecosistema.
Densidad
Uno de los factores clave que controla el tamaño de la población es la densidad. Al aumentar el número de individuos en un área determinada, los recursos se vuelven más escasos. Esto puede llevar a que muchos mueran por inanición o por el aumento de la competencia.
Depredación
El depredador y la presa controlan mutuamente el tamaño de sus poblaciones en una interacción cíclica. Cuando el número de presas crece, se produce un aumento en el número de depredadores, ya que disponen de más alimento. El incremento de depredadores diezma la población de presas, lo que a su vez provoca una reducción en la población de depredadores por falta de alimento. Esta disminución permite, de nuevo, el crecimiento del número de presas, reiniciando el ciclo.
Competencia
Dos especies que utilizan de la misma manera recursos limitados e iguales no pueden coexistir de forma estable en el mismo hábitat. La competencia que se establece disminuirá el tamaño de una de las poblaciones, que terminará siendo eliminada o desplazada si es menos eficiente. Como consecuencia, las especies a menudo desarrollan mecanismos para evitar la competencia directa, como variar el espacio que ocupan (nicho espacial) o el momento en que utilizan los recursos (nicho temporal).
Plagas y su control
Una plaga se define como el aumento descontrolado en el número de individuos de una especie por encima de los valores que permiten el equilibrio del ecosistema. Generalmente, se asocia a especies que perjudican o compiten con las actividades humanas (agricultura, salud, etc.).
Control integral de plagas
El objetivo del control integral no es erradicar completamente la plaga, sino mantener su población por debajo del umbral en el que causa pérdidas económicas o daños significativos. Para ello, se priorizan métodos sostenibles, como los controles biológicos, antes de recurrir a soluciones químicas.
Algunos métodos de control biológico incluyen:
- Introducir depredadores naturales, parásitos o patógenos que regulen la población de la plaga de forma específica.
- Esterilizar insectos machos de la plaga y liberarlos para que compitan con los machos fértiles, reduciendo así la tasa de reproducción.
- Montar trampas con sustancias atrayentes, como las feromonas, para capturar masivamente a los individuos de la plaga.