Dinámica Terrestre: Ciclo de Wilson, Formación y Conservación del Suelo

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El Ciclo de Wilson: Dinámica de las Placas Tectónicas

El Ciclo de Wilson describe la evolución de las cuencas oceánicas y los continentes a lo largo de millones de años, un proceso fundamental en la dinámica de las placas tectónicas. Consta de varias fases:

  1. Fractura

    Se produce debido a las corrientes ascendentes de la astenosfera. La corteza es levantada y estirada, lo que genera el agrietamiento y la rotura de los bloques continentales.

  2. Nueva Cuenca

    La expansión y el agrietamiento continúan, lo que provoca el hundimiento de la parte central y la formación de un rift o valle. Esto marca el inicio de una nueva cuenca oceánica.

  3. Expansión

    La cuenca se ensancha progresivamente. La separación entre bloques continentales provoca el hundimiento de la corteza fallada, permitiendo la entrada de agua y la formación de un océano incipiente.

  4. Dorsal Oceánica

    La cuenca oceánica madura y se forma una dorsal oceánica o cordillera submarina, donde se genera nueva corteza oceánica.

  5. Subducción

    Se produce cuando el encuentro convergente entre dos placas es muy desigual. Una placa se desliza bajo la otra, pudiendo ocurrir este proceso entre placas oceánicas o entre una oceánica y una continental.

  6. Colisión

    La colisión de placas aproxima las masas continentales, haciendo que desaparezca el océano existente entre ellas y generando una cordillera montañosa de gran tamaño.

  7. Sutura

    Las placas mixtas suturan, formando un único continente de mayor tamaño, completando así el ciclo.

El Suelo: Un Recurso Vital y su Composición

El suelo posee una importancia productiva fundamental, ya que es la base de la agricultura y la ganadería. Asimismo, tiene una relevancia ecológica crucial, puesto que el agua y el ciclo de los nutrientes se movilizan en su seno.

En la composición del suelo encontramos componentes inorgánicos y orgánicos. Por ello, el suelo debe considerarse una interfase, ya que contiene componentes de los sistemas atmósfera, hidrosfera, biosfera y geosfera.

Factores en la Formación del Suelo

La formación del suelo se inicia a partir de las rocas, y en este proceso intervienen varios factores clave:

  • El clima: Condiciona el tipo de meteorización de la roca madre y la evolución del suelo (temperatura, balance hídrico).
  • La existencia de seres vivos: La presencia de microflora y microfauna favorece la maduración de los suelos y la formación de materia orgánica.
  • La forma del relieve: Puede favorecer la erosión, condicionar la insolación y, por ende, la retención de humedad, lo que a veces dificulta la formación del suelo.
  • La naturaleza de la roca madre: Condiciona los componentes minerales iniciales del suelo.
  • La acción humana y el tiempo: La intervención humana y el largo tiempo de formación hacen del suelo un recurso no renovable a escala humana.

La Erosión del Suelo: Causas y Conceptos Clave

La erosión del suelo es un proceso geológico natural, a menudo incrementado por la actividad humana, que consiste en la degradación química, física y/o biológica del mismo.

Factores que Influyen en el Riesgo de Erosión

  • La erosividad: Expresa la capacidad erosiva del agente geológico predominante, que depende del clima (ej. intensidad de la lluvia, fuerza del viento).
  • La erosionabilidad: Expresa la susceptibilidad del sustrato para ser movilizado por los agentes erosivos.

Desertización vs. Desertificación

Es importante distinguir entre desertización y desertificación. La desertización se emplea para definir el proceso natural de formación del desierto, mientras que la desertificación se refiere a los procesos de formación de desiertos provocados directa o indirectamente por las actividades antrópicas.

Medidas Correctoras para la Conservación del Suelo

Para mitigar la erosión y promover la salud del suelo, se pueden implementar diversas medidas correctoras:

  • Asegurar que cualquier terreno esté cubierto por vegetación adecuada para protegerlo del impacto directo de la lluvia y el viento.
  • Prevenir la pérdida de suelo por excesiva pendiente mediante la construcción de diques, terrazas o muros de contención.
  • En zonas forestales, implementar medidas activas para evitar los incendios, que dejan el suelo desprotegido y vulnerable a la erosión.
  • En zonas dedicadas a la ganadería, considerar la producción de hierba de la región y compararla con la demanda del ganado para evitar el sobrepastoreo y la degradación del suelo.
  • En zonas agrícolas, controlar la cantidad y calidad de los fertilizantes y pesticidas para minimizar su impacto negativo en la estructura y la vida microbiana del suelo.

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