La Dinastía Borbónica en España: Absolutismo, Utrecht y Despotismo Ilustrado

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El Siglo XVIII: Contexto Político y Económico

El Absolutismo Monárquico en Europa

Durante el siglo XVIII, el sistema político predominante en la mayor parte de Europa fue el absolutismo. Los monarcas absolutos se consideraban representantes de Dios en la Tierra, elegidos divinamente para ejercer el poder, lo que los situaba por encima de la ley. Concentraban la totalidad de los poderes del Estado:

  • Poder Legislativo (crear leyes).
  • Poder Ejecutivo (gobernar y administrar).
  • Poder Judicial (impartir justicia).

Para el cumplimiento de sus funciones, contaban con un poderoso ejército y una red de funcionarios. Aunque en algunos países existía un parlamento, este siempre poseía un carácter meramente consultivo.

El Mercantilismo como Doctrina Económica

En el ámbito económico, estos reyes aplicaron el mercantilismo, una doctrina que basaba la riqueza de un país o territorio en la cantidad de metales preciosos (oro y plata) que este poseyera.

La Guerra de Sucesión Española (1701-1714) y el Ascenso Borbónico

Tras la muerte sin descendencia de Carlos II de Habsburgo, se desató una guerra por la corona española entre dos pretendientes:

  1. Felipe de Anjou (nieto de Luis XIV de Francia, de la Casa de Borbón).
  2. El Archiduque Carlos de Habsburgo (proveniente del Sacro Imperio Romano Germánico).

Iniciada en 1701, esta guerra fue un conflicto doble:

  • Conflicto Internacional: Enfrentó a Francia y España contra otras grandes potencias europeas.
  • Guerra Civil: En España, la Corona de Castilla apoyó a Felipe V, mientras que la Corona de Aragón apoyó al Archiduque Carlos.

El Tratado de Utrecht y las Consecuencias Territoriales

En 1713, el Archiduque Carlos fue nombrado emperador del Sacro Imperio (Carlos VI), lo que supuso su retirada de la contienda española y una victoria para Felipe V. En 1714 se firmó el Tratado de Utrecht, que reconoció a Felipe V como rey de España. A cambio, España tuvo que:

  • Renunciar a sus posesiones en Flandes e Italia (cedidas a Austria).
  • Ceder Gibraltar y Menorca al Reino Unido.

La Centralización Borbónica: Los Decretos de Nueva Planta

Tras la victoria de Felipe V, este implantó los Decretos de Nueva Planta. Estos decretos supusieron la supresión de los fueros y privilegios de los territorios de la Corona de Aragón, obligándolos a seguir las leyes e instituciones de la Corona de Castilla, iniciando así un proceso de centralización administrativa.

El Despotismo Ilustrado y la Crisis del Final del Siglo

El Reinado de Carlos III y las Reformas Ilustradas

Carlos III, representante del Despotismo Ilustrado, nombró a varios ministros, incluyendo italianos, con el objetivo de integrar las ideas ilustradas en su gobierno. Sin embargo, estas ideas reformistas chocaron con los intereses de las clases privilegiadas.

Este conflicto de intereses fue el detonante del Motín de Esquilache (1766), un levantamiento popular dirigido contra el ministro de origen italiano, el Marqués de Esquilache.

Carlos IV y el Impacto de la Revolución Francesa

Cuando Carlos IV ascendió al trono, el impulso reformista se vio drásticamente frenado. España atravesaba una grave crisis económica, marcada por la crisis de la Hacienda Real, y el gobierno temía la propagación de las ideas de la Revolución Francesa (iniciada en 1789), lo que llevó a una política de contención y cierre ideológico.

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