Distribución y usos del haya, roble, alcornoque y encina en la Península Ibérica

Clasificado en Geografía

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a) Provincias en cuyo territorio se encuentra el haya

Provincias:

  • Lugo
  • Asturias
  • Cantabria
  • Vizcaya
  • Guipúzcoa
  • Álava
  • Navarra
  • La Rioja
  • Huesca
  • Lérida
  • Gerona
  • León
  • Burgos
  • Palencia
  • Castellón

b) Relación entre la distribución de cada una de estas cuatro especies y los caracteres naturales de la Península

A continuación se describe la relación entre la distribución de cada especie y los factores naturales (clima, humedad y tipo de suelo):

Haya (Fagus sylvatica)

Características: El haya tolera mal el calor y soporta bien el frío; además requiere abundante humedad. Se adapta a distintos suelos, aunque prefiere los calcáreos.

Distribución: Se sitúa principalmente en las zonas de clima oceánico de la Cordillera Cantábrica y en los Pirineos.

Roble

Características: El roble no soporta veranos muy calurosos, tiene menor tolerancia al frío que el haya y necesita menos agua. Prefiere suelos silíceos.

Distribución: Se ubica a cotas más bajas que el haya y puede aparecer más al sur que éste; es frecuente en zonas de Galicia y en el Sistema Central.

Alcornoque (Quercus suber)

Características: El alcornoque necesita inviernos suaves, cierta humedad (superior a 500 mm anuales) y suelos silíceos.

Distribución: Por estas condiciones predomina en el suroeste peninsular.

Encina (Quercus ilex)

Características: La encina es la especie más característica y extendida del clima mediterráneo; es resistente a la sequía y se adapta a todo tipo de suelos.

c) Actividades económicas relacionadas con el alcornoque y la encina

Las principales actividades económicas vinculadas a estas especies son las siguientes:

  • Uso de la madera: La madera del alcornoque puede aprovecharse para la fabricación de toneles y en construcciones navales; la madera de la encina se utiliza para la elaboración de ruedas, trabajos de carpintería, utensilios y carbón.
  • Alimentación animal: El fruto del alcornoque y de la encina son las bellotas, que pueden emplearse para alimentar al ganado.
  • Corcho: La corteza del alcornoque (corcho) se utiliza para elaborar tapones y otros envases y productos de corcho.
  • Dehesa: Tanto la encina como el alcornoque pueden formar dehesas: se aclara parte del monte y el espacio resultante entre los árboles se aprovecha para agricultura y ganadería. Esta forma de explotación es relativamente respetuosa con el medio ambiente y contribuye a la conservación de las especies.

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