La Dramaturgia Española de la Posguerra: Censura, Comedia Burguesa y el Teatro del Exilio (1940-1950)

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El Teatro Español en los Años 40: Contexto y Características

El teatro de los años 40 se ve condicionado por dos circunstancias principales:

  1. El desprovisto panorama para los nuevos autores de figuras de referencia capaces de impulsar un teatro renovador o de mejor estética.
  2. La censura franquista, que hace imposible la reflexión sobre asuntos del país.

Como consecuencia, el teatro de la primera posguerra tiene como rasgos compartidos la preferencia por la comedia y su carácter escapista.

La Comedia Burguesa: El Teatro Bien Hecho

Durante los años 40 se desarrolla un teatro amable e intrascendente dirigido al público burgués. Es un teatro estéticamente convencional e ideológicamente conservador que pretende entretener al espectador sin hacer apenas menciones a las circunstancias de la época.

Por algunas cualidades formales, se le denominó teatro bien hecho, teniendo relación con las comedias ligeras y refinadas de dramaturgos ingleses contemporáneos.

El tema principal es la búsqueda de la felicidad, y otros motivos recurrentes son:

  • La infidelidad y los celos.
  • Lo español y lo extranjero.
  • Los buenos sentimientos.
  • El autoengaño.

Algunos autores también escriben dramas morales, como La muralla, de Calvo Sotelo.

La Comedia del Disparate: Humor Absurdo y Vanguardista

Durante los años anteriores a la guerra se desarrolló la comedia del disparate, que se siguió cultivando durante la primera posguerra. Sus principales autores son Jardiel Poncela y Miguel Mihura, que desarrollaban un humor absurdo de raíz vanguardista, ajeno a la realidad de la época.

Miguel Mihura: El Fundador del Disparate

Autor de la obra fundacional de la comedia del disparate, Tres sombreros de copa, la cual no se estrenó hasta 20 años después de ser escrita.

Mihura ensayó varios mecanismos de comicidad:

  • La acumulación de objetos inútiles.
  • Los juegos con el lenguaje.
  • El encadenamiento de situaciones disparatadas.

La ruptura con la lógica permite emparejar Tres sombreros de copa con el teatro del absurdo, el cual carece de fondo filosófico.

Jardiel Poncela: Agudeza Verbal e Insolencia

En sus obras anteriores a la Guerra Civil ya se aprecian las características de su propuesta teatral:

  • Sucesos inverosímiles o fantásticos.
  • Comicidad basada en la agudeza verbal y la creación de situaciones insólitas.
  • Eliminación de elementos castizos o costumbristas.

En los años 40 sigue escribiendo con éxito desigual, dado que apoyó la dictadura. Una de sus obras es Eloísa está debajo de un almendro.

El Teatro del Exilio: Dramaturgos Fuera de España

Los tres grandes dramaturgos del exilio son Rafael Alberti, Max Aub (entre cuyas obras destaca la tragedia San Juan) y Alejandro Casona.

Rafael Alberti: De la Experimentación al Exilio

Antes de la guerra escribió piezas experimentales, pero en el exilio escribió sus dos obras más importantes: El adefesio y Noche de guerra en el Museo del Prado.

Alejandro Casona: Poesía, Misterio y Realidad

Durante la República, dirigió el Teatro del Pueblo. Cuando marchó al exilio ya había estrenado con éxito varias obras como La sirena varada.

Fuera de España escribió sus mejores obras (Prohibido suicidarse en primavera). A diferencia de otros escritores, la guerra y el exilio no alteran los planteamientos estéticos o temáticos de sus obras.

Su teatro, cargado de poesía y misterio, presenta los siguientes rasgos:

  • Conflicto entre fantasía y realidad: Los personajes intentan vivir en un ámbito de ensueño para defenderse de la amargura de la existencia. Al final aceptan que es preciso zambullirse en la realidad para alcanzar la felicidad.
  • Presencia de personajes alegóricos: Como el diablo o la muerte.

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