El Trabajo Enajenado en Karl Marx: Concepto y Consecuencias
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Autor y Contexto Histórico
Karl Marx fue un filósofo y economista alemán del siglo XIX, una época en la que Europa asistía a la implantación progresiva de un nuevo sistema económico: el capitalismo industrial.
El Concepto de Trabajo Enajenado
El tema central del texto es el trabajo enajenado.
Ideas Principales
- La enajenación del trabajo consiste en que el trabajo no le pertenece al obrero.
- El hombre se enajena en el trabajo porque ni se afirma en él, ni es feliz, ni desarrolla su energía física o espiritual, sino que se niega, es desgraciado y arruina su cuerpo y espíritu.
- Por lo tanto, el trabajador solo se siente en sí fuera del trabajo, lo que se manifiesta en que no lo realiza voluntariamente, ni como satisfacción de una necesidad, sino como un sacrificio.
- El trabajo, como la religión, se convierte en una actividad extraña en la que el hombre se pierde a sí mismo.
Relación entre las Ideas
Cada una de las tres primeras ideas expresa una consecuencia de la forma de trabajo asalariado, que se resume en lo expresado en la cuarta, donde Marx establece la semejanza entre la ‘alienación del trabajo’ y la ‘alienación religiosa’.
Explicación de las Dimensiones de la Alienación
Marx se centra en la alienación del trabajador en la sociedad capitalista. Es en el trabajo donde el hombre, en principio, debería realizarse como ser humano. Pero en las condiciones del trabajo asalariado sucede exactamente todo lo contrario: lo que se produce es la alienación del hombre. La alienación se da en cuatro dimensiones:
1. Con respecto al producto de su trabajo
Este es la «objetivación de su trabajo», pero, al convertirse en «capital» de otros, aparece ante el trabajador «como un ser extraño, como un poder independiente», que él no posee ni domina; al contrario, «cuantos más objetos produce el trabajador, tantos menos alcanza a poseer, y tanto más sujeto queda a la dominación de su producto».
2. Con respecto a su propia actividad
Surge así la gran paradoja del trabajo alienado: en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador solo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja, y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo.