El Ensayo Literario: Definición, Propósito y Estructura
Ensayo: Definición y Alcance
Se trata de un escrito en prosa, generalmente breve, destinado a lectores no especializados, en el que el autor aborda un tema cualquiera desde una perspectiva subjetiva con la intención de provocar la reflexión del lector.
Finalidad del Ensayo
Su propósito no es lograr un tratamiento riguroso ni exhaustivo del asunto, sino dar a conocer a un público amplio sus ideas novedosas sobre dicho tema.
Tono y Clasificación
El tono puede ser serio, humorístico, burlón y hasta satírico, pero, en general, está alejado de la pedantería, del retoricismo y de la gravedad excesiva. Suelen clasificarse en informativos, críticos, irónicos, confesionales, etc.
Canales de Difusión
Los canales habituales de difusión son las revistas, los periódicos y los libros en los que se reúnen varios escritos independientes de uno o de varios autores.
Características Esenciales del Ensayo
El ensayo se distingue por una serie de rasgos definitorios:
- Brevedad y amplitud temática.
- Falta de exhaustividad: aborda temas con cierta profundidad y rigor, pero sin intentar agotarlos.
- Subjetivismo: el punto de vista personal del autor intenta ofrecer una visión nueva o ingeniosa del asunto.
- Marcas lingüísticas: denotan la presencia del ensayista, como el uso de la primera persona (singular o plural) y formas lingüísticas que remiten al destinatario.
- Finalidad persuasiva: busca dar a conocer la opinión sobre un tema con la intención de persuadir a los lectores o provocar en ellos una reflexión que les lleve a plantearse su propia opinión.
Recursos Argumentativos
Para amparar sus ideas y resultar convincente, el ensayista recurre a diversos tipos de argumentos:
- Argumento de autoridad: se refiere a especialistas y cita sus obras.
- Argumentos de experiencia y generalización: incluye verdades generales, los ejemplos, los casos, las comparaciones y las experiencias personales.
- Argumento sentimental.
Estructura y Estilo
- Estructura libre y carácter digresivo: puede seguir una estructura deductiva (analizante) o inductiva (sintetizante). Los contenidos se organizan con gran libertad, pero es común encontrar digresiones, ejemplos de casos concretos, descripciones, diálogos y citas.
- Voluntad de estilo: el lenguaje es cuidado y culto, pero sencillo y sin tecnicismos.
- Estilo elaborado: busca una forma de escribir propia, con un lenguaje connotativo y recursos literarios.