La Épica Medieval Española: Origen, Juglares y el Legado del Cantar de Mío Cid

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La Épica Medieval: Cantares de Gesta y la Función de los Juglares

En la Edad Media, como ya hemos visto, suele ser norma común que las primeras manifestaciones artísticas de una lengua correspondan a la poesía, ya sea para expresar el sentimiento personal (lírica) o el sentimiento heroico-nacional, origen de la épica.

Las narraciones épicas más antiguas que han llegado hasta nosotros son los cantares de gesta, poemas narrativos que contaban las gestas (hazañas, hechos gloriosos de grandes héroes guerreros de la época). En España destaca el Cantar de Mío Cid (siglo XIII).

El Origen de la Épica Española

En definitiva, podemos decir que la épica surge en la Península durante la Reconquista: el pueblo necesita narrar su formación como nación, de modo que se transmite de forma oral.

Sus características principales son:

  • Es poesía anónima que se hace colectiva; la autoría pasa a un segundo plano.
  • Está compuesta en una lengua romance.
  • Se basa en hechos reales.

Los Juglares: Difusores de la Gesta

Los juglares eran quienes declamaban y difundían los cantares de gesta, acompañándose para ello de diversos instrumentos musicales. Por este motivo, debían dominar el canto, la declamación y la música instrumental.

El juglar es el poeta de todos, el poeta de la plaza pública. Eran hombres —y en algunos casos alguna mujer— que pertenecían generalmente a los estamentos populares y que se ganaban la vida recorriendo pueblos y castillos para divertir a la gente con sus espectáculos callejeros. Estos espectáculos podían incluir juegos malabares, acrobacias, trucos de magia, o números con animales amaestrados.

Existían diversos tipos de juglares:

  • Juglares bufones.
  • Prestidigitadores.
  • Saltimbanquis.
  • Domadores.

El Cantar de Mío Cid: Obra Cumbre de la Épica Castellana

Fecha, Autoría y Valor Documental

El Cantar de Mío Cid es el cantar de gesta más antiguo conservado, y prácticamente completo (solo le falta la hoja inicial y dos interiores).

Aunque parece que se escribió en el siglo XIII, el cantar nos ha llegado a través de un manuscrito copiado por un tal Per Abbat, fechado en 1307 (siglo XIV).

Tiene un gran interés literario puesto que el cantar posee un gran valor documental que nos ha permitido conocer las costumbres, la sociedad y la mentalidad de la época medieval.

El Personaje de Rodrigo Díaz de Vivar

El Cid Histórico

El Cantar narra las hazañas de un personaje histórico, Rodrigo Díaz de Vivar (1040?-1099), apodado el Cid (del árabe 'sidi' = señor).

Nació en Vivar, un pueblo de Burgos, hacia el año 1040. Al morir el rey al que servía, Sancho de Castilla, en el cerco de Zamora, Rodrigo intentó vengar su muerte y cayó en desgracia ante el nuevo rey Alfonso VI de Castilla, que lo desterró. Conquistó y gobernó la ciudad de Valencia hasta que murió en el año 1099. Sus restos fueron trasladados al monasterio de Cardeña (Burgos) y fue allí donde comenzaron a narrarse sus grandes hazañas. (En la actualidad, existen rutas turísticas que recorren los lugares donde transcurrieron las hazañas del Cid).

El Cid Literario

En la obra, el Cid aparece idealizado y engrandecido para así destacar su heroísmo y sus virtudes de noble. El Cid representa al héroe colectivo vencedor en mil batallas y siempre fiel a su rey, a pesar de haber sido tratado injustamente. En el Poema, el Cid se nos presenta como un guerrero invencible; pero también como un personaje tierno y muy humano que ama a Dios, a su rey, a los suyos y que valora la amistad y la fidelidad por encima de todo.

Estructura: El Cantar de la Afrenta de Corpes

Este cantar narra la partida de los nuevos matrimonios y el abandono de las desposadas en el robledal de Corpes. Los infantes de Carrión, objeto de burla en la corte por su cobardía (episodio del león y otros hechos), deciden volver a Castilla y, por el camino, vengarse del Cid maltratando y abandonando a sus hijas en el robledal de Corpes. El Cid reclama justicia y se venga de ellos. Finalmente, se anula el matrimonio y las hijas se casan con herederos de Aragón y Navarra. Termina con la convocatoria de Cortes en Toledo y la satisfacción dada por el rey al Cid y los suyos. Se anuncia el desposorio de las hijas con herederos de Navarra y Aragón.

Características Literarias y Estilo

Rasgos Fundamentales de la Obra

  • Gran realismo y valor histórico.
  • Detalle de la vida cotidiana.
  • Apelativos épicos: adjetivos o expresiones que caracterizan a los personajes (el Cid es heroico como guerrero, afectuoso en su vida privada, fiel a su señor, digno, cordial, generoso).
  • Exactitud en las alusiones geográficas (descripción de la naturaleza y las ciudades).

Estilo y Transmisión Oral

  • Sencillez expresiva.
  • Intensidad dramática, con variación de tono en la narración, propio de la transmisión oral.

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