El espacio rural español: territorio, actividad agraria y transformaciones
El espacio rural: concepto y características
El espacio rural es un territorio no urbanizado, con espacios amplios y continuos y baja densidad de población. Es un territorio agrario, predominantemente de municipios pequeños (menos de 10 000 habitantes), cuya actividad económica se centra en la agricultura, la ganadería, los bosques y la pesca.
Desde 1990, el espacio rural se ha convertido en un espacio multifuncional, dinámico y en adaptación constante. Se distinguen tres tipos de concentración de la población: concentrado, disperso e intermedio. Las parcelas presentan diferentes tamaños y formas, divididas según la propiedad o el tipo de explotación.
Las actividades agrarias tradicionales pierden importancia frente a nuevas actividades asociadas al sector servicios y a la industria. El campo acoge industrias y urbanizaciones descentralizadas, y la residencia se sitúa en espacios rurales. Esto genera la necesidad de dotar a los espacios rurales de un mayor número de servicios y responde a la demanda de actividades de ocio y turismo ubicadas en el medio rural.
Tipos de espacio rural
- Espacio rural en regresión: envejecido, se despuebla y pierde las actividades agrarias tradicionales.
- Espacio rural revitalizado: atrae por sus valores naturales.
- Espacio rural de crecimiento: resultado de la descentralización de la población y de las actividades económicas desde las grandes ciudades.
- Espacio rural turístico.
- Espacio rural con producción agraria competitiva.
El sector primario en la economía
El sector primario emplea al 4,2 % de la población ocupada y genera el 2,3 % del PIB. El número de ocupados en descenso se explica por el aumento de la productividad. En cifras de la Unión Europea, el sector tiene un peso más bajo: 1,6 % del PIB y 5 % del empleo agrario en la UE. España presenta un descenso lento y continuo del sector.
Evolución del sector en España
Se distinguen dos fases:
- 1950-1970: descenso rápido. Durante el periodo de desarrollo industrial, en 1950 el 62 % de la población y de la actividad del sector se encontraba en zonas rurales, y el sector aportaba un 27 % al PIB. En 1970, la población rural representaba el 33 % y la aportación al PIB se redujo al 13 %.
- Desde 1970: descenso más suave.
Causas: el empleo en la industria era más abundante y mejor pagado, las ciudades industriales ofrecían más oportunidades y mejores servicios, y la mecanización del campo redujo la mano de obra. Esto provocó un éxodo rural masivo.
La actividad agraria no competitiva, con mayores costes de producción, la globalización de los mercados, las rentas más bajas y los servicios menos numerosos y de peor calidad en los espacios rurales explican la persistencia del descenso.
Política agraria
España, al integrarse en la UE en 1986, impulsó políticas que promovieron el abandono de la ocupación en la agricultura.
Comercio internacional
España se encuentra en una posición desfavorable en el mercado mundial. La reducción de aranceles, la multiplicación del comercio y el aumento de la competencia, así como la Ronda de Uruguay (1993), supusieron una mayor reducción de aranceles y barreras al comercio de mercancías y servicios. La Ronda de Doha, que representa a todos los países de la OMC, busca mayores rebajas y continúa impulsando el comercio.
El modelo agrario español
El modelo agrario español se generó durante la etapa del éxodo rural: la población emigró a las ciudades, que concentraban las actividades industriales y de servicios. Esto redujo la mano de obra disponible para las actividades agrarias y generó un desajuste entre el tamaño de la explotación agraria, el grado de mecanización y las rentas producidas, además del envejecimiento de la población rural.
Tamaño de las explotaciones agrarias
El éxodo rural planteó a las explotaciones agrarias la necesidad de utilizar medios mecánicos para sustituir la mano de obra, pero no modificó el tamaño de las explotaciones, que siguen siendo mayoritariamente pequeñas. En 1962, el 40 % de las explotaciones tenía menos de 2 hectáreas y el 74 % menos de 10 hectáreas, ocupando el 13 % de la superficie agraria útil. La actividad se mantiene e incrementa en el tamaño de las explotaciones de tamaño intermedio, aunque el 66 % tiene menos de 10 hectáreas.
Rejuvenecimiento y relevo generacional
Entre 1996 y 2008, la llegada de población extranjera en edad de trabajar rejuveneció los espacios con una agricultura más tradicional y con mayor envejecimiento, lo que favoreció el relevo generacional de los titulares.
Resultados del modelo agrario
Las rentas de las empresas agrarias y los sueldos de sus trabajadores son más bajos que los de otros sectores, lo que las hace poco atractivas. La renta de los titulares depende en un 25 % de las subvenciones. Esto genera la necesidad de aumentar el tamaño de las pequeñas explotaciones para que resulte rentable el uso de medios mecánicos, y lleva a algunos agricultores a buscar otras fuentes de ingresos que completen la actividad agraria, como la agricultura a tiempo parcial.
La agricultura, el cultivo y la distribución del territorio español
En España, aproximadamente el 60 % de la superficie se aprovecha para fines agrarios. La superficie agraria útil representa un 78 % del total, y el resto corresponde a espacios forestales y eriales. La superficie agraria útil se divide en tierras labradas (que incluyen las que están en barbecho, y ocupan el 30 %) y pastos permanentes. Las depresiones de los grandes ríos concentran buena parte de las tierras cultivadas.
Aprovechamiento agrícola (2013)
La agricultura aportó al PIB el 2,4 % y el 1,4 % del PIB total. Los cultivos herbáceos ocupan el 53 %: el 9,3 % cereal, el 4 % leguminosas, el 11 % cultivos industriales y el 12 % cultivos forrajeros. Los cultivos leñosos ocupan el 28 %, destacando el olivo. Predominan los cultivos mediterráneos, que ocupan el 57 %, con la vid, los cereales y el olivar.
Distribución geográfica de los cultivos
- Cereal: interior peninsular, mitad norte, depresión del Duero y centro y norte del Ebro.
- Olivo: grandes extensiones en las tierras bajas y medias de los sistemas Bético y Prebético, que enlazan estas y Sierra Morena con la depresión del Guadalquivir, y en la parte turolense del Sistema Ibérico.
- Zona meridional de las cordilleras prelitoral y litoral.
- Viñedo: piedemontes que enlazan los sistemas montañosos y depresiones, la Mancha y zonas montañosas de baja altitud, también en las terrazas del Duero e Islas Canarias.