España en 1917: Crisis de la Restauración y Dictadura de Primo de Rivera

Enviado por adrian y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,48 KB

El año 1917 marcó un punto de inflexión para el régimen de la Restauración en España. Incapaz de adaptarse a los cambios, el país aceleró su proceso de transformación. El aumento de la inflación, sin un aumento equivalente en los salarios, empeoró las condiciones de vida de los obreros. La situación desembocó en una crisis con tres frentes:

  • Las Juntas de Defensa
  • La Asamblea de Parlamentarios
  • La Huelga General Revolucionaria

La crisis se intentó solucionar con un Gobierno de unidad nacional, que no duró mucho, provocando una crisis política permanente mientras la oposición aumentaba su fuerza. Esta oposición estaba representada por:

  • Republicanos
  • Lliga Regionalista
  • Socialistas (fragmentados entre revolucionarios y partidarios del parlamentarismo)
  • Anarquistas

Los años finales de la Restauración fueron una crisis general que, paradójicamente, hizo imposible acabar con el régimen. Solo los anarquistas plantearon un desafío en dos frentes: el Trienio Bolchevique andaluz y el pistolerismo y movimiento huelguista catalán. A pesar de todo, la Restauración resistió y la crisis comenzó a remitir.

Sin embargo, el Desastre de Annual en el protectorado del Rif, en el que murieron 13.000 soldados, junto con la posible responsabilidad del rey, obligó a Miguel Primo de Rivera a sublevarse con el apoyo del monarca. El golpe de Estado se basó en formar un gobierno transitorio de carácter regeneracionista. El Directorio Militar (gobierno formado exclusivamente por militares) gozó de gran popularidad. La represión de la CNT y el PCE, mientras se dejaba en paz a PSOE, UGT y republicanos, trajo estabilidad y crecimiento económico en un contexto de bonanza internacional. El caso Annual quedó archivado. Además, Primo de Rivera buscó canalizar los apoyos con la Unión Patriótica. Todo el sistema estuvo influenciado por el fascismo de Mussolini.

El Directorio Militar

El Directorio Militar fomentó el crecimiento y el desarrollo de la industria a través del intervencionismo, con el objetivo de nacionalizar la economía. Se potenciaron las obras públicas, se crearon los Consejos de Economía y de Trabajo, se redactó una legislación laboral avanzada y se construyeron viviendas baratas. Además, se repartió comida y ropa. El Directorio Militar consiguió un gran éxito al convertir Marruecos en un triunfo. Se reconquistó el protectorado, lo que permitió a Primo de Rivera intentar la institucionalización definitiva del régimen con el Directorio Civil, un gobierno dirigido por civiles para intentar regularizar la situación.

El Directorio Civil y la Oposición

Políticamente, el Directorio Civil sacó adelante la Carta del Trabajo, reorganizó las contribuciones directas e indirectas, creó monopolios debido a la necesidad de aumentar la recaudación por el coste de las obras públicas (monopolios que alinearon al régimen con la URSS) y se elaboró un anteproyecto de constitución, que sería el comienzo del fin de la dictadura.

La oposición aumentó con el Directorio Civil. Se basó en que no se acabó con el caciquismo, los socialistas vieron que la desigualdad no se iba a romper, la represión cultural provocó un movimiento estudiantil, el ejército estaba descontento y el empeoramiento de la coyuntura económica aumentó la tensión social. Además, el anteproyecto de constitución provocó el temor a que la dictadura se perpetuase.

Con tanta oposición, Primo de Rivera presentó su dimisión, provocando una incertidumbre que Alfonso XIII intentó liderar. Sin embargo, la oposición se fortaleció y pidió una convocatoria de Cortes Constituyentes en el Pacto de San Sebastián. Se convocaron elecciones municipales que, aunque ganaron en el campo donde aún existía caciquismo, supusieron una derrota para los monárquicos. Al ver que el ejército no le apoyaría, Alfonso XIII se marchó al exilio.

Legado de la Dictadura

Muchos españoles vieron la dictadura como una época de paz social, prosperidad material y buenas carreteras. Se puso fin a la guerra de Marruecos, se logró un equilibrio presupuestario y se planificó una reforma tributaria basada en un reparto más equitativo de los impuestos. Pero la dictadura no supo atraerse a amplios sectores de la vida nacional y no consiguió detener el proceso de deterioro político y social, lo que condujo, a corto plazo, al final de la monarquía y, a medio plazo, a la Guerra Civil de 1936.

Entradas relacionadas: