España en la encrucijada: De la Regencia a la Primera República

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,56 KB

Libertad de cultos y la búsqueda de estabilidad política

Libertad de cultos religiosos y de enseñanza. No obstante, el Estado se compromete al mantenimiento de la Iglesia y el culto católicos. Una vez promulgada la constitución, Serrano asume la regencia y Prim la jefatura del gobierno mientras se busca un rey. Es un periodo de gran convulsión debido a la insurrección independentista iniciada en Cuba en 1868 y a la fuerte oposición tanto del movimiento obrero como de los republicanos. La cuestión más urgente es la elección del nuevo rey. Finalmente, las Cortes eligen a Amadeo de Saboya, candidato que contaba con el respaldo de Prim y reunía los principales requisitos (talante democrático y respaldo de las potencias europeas).

El Reinado de Amadeo I de Saboya (1871-1873)

Amadeo I llegó en diciembre de 1870 e inmediatamente recibió la noticia del asesinato de Prim, su principal valedor. El reinado fracasó a pesar de que, durante sus dos años, Amadeo acató sus deberes como rey constitucional y cumplió con su función moderadora. El nuevo monarca no contó con el respaldo social, pues la aristocracia y la Iglesia le consideraban un rey intruso y anticlerical, y las clases populares mostraron indiferencia. Tampoco contó con apoyos políticos debido a la división de los progresistas tras morir Prim. Además, tuvo que enfrentarse a importantes grupos de oposición:

  • Los alfonsinos (liderados por Cánovas del Castillo), que propugnan una restauración borbónica en la figura del príncipe Alfonso.
  • Los republicanos, cada vez más radicalizados.
  • Los elementos del movimiento obrero, organizados en la Primera Internacional (AIT).

Además, a la insurrección cubana (1868-1878) se une la Tercera Guerra Carlista (1872-1876). Amadeo I, desencantado, firmó el acta de abdicación en febrero de 1873 y las Cortes proclamaron la Primera República española.

La Primera República (1873-1874)

La Primera República (1873-1874) fue una solución de urgencia gracias a la fuerza de los republicanos y al apoyo de los progresistas radicales de Ruíz Zorrilla. Sin embargo, en sus once meses de existencia, tampoco el nuevo régimen acabó con la inestabilidad. El primer problema fue la propia división del republicanismo entre federalistas (encabezados por Figueras y Pi i Margall) y unitarios (liderados por Salmerón y Castelar). Su evolución estuvo marcada por las cuatro presidencias que se sucedieron.

Entradas relacionadas: