La Restauración en España (1874-1902): Cánovas, turno pacífico y caciquismo

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Resumen

El texto explica el origen de la Restauración borbónica tras el Sexenio Democrático, con la proclamación de Alfonso XII, los principios doctrinales del sistema canovista y el contenido de la Constitución de 1876. Además, describe el funcionamiento del turno pacífico entre conservadores y liberales, el fraude electoral y el papel de los caciques, así como los primeros logros del régimen.

Puntos clave

  • La Restauración se inició con la proclamación de Alfonso XII tras el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto (diciembre de 1874), tras el Manifiesto de Sandhurst redactado por Cánovas.
  • Los principios del sistema canovista eran la Monarquía hereditaria, la dinastía histórica borbónica, la libertad, la propiedad y el gobierno conjunto del Rey con las Cortes.
  • La Constitución de 1876 establecía la confesionalidad católica del Estado, soberanía compartida entre Rey y Cortes, y un Senado y un Congreso de los Diputados.
  • El Congreso pasó a ser elegido por sufragio universal masculino en 1890, durante un gobierno liberal de Sagasta.
  • El turno pacífico alternaba en el poder a conservadores (Cánovas) y liberales (Sagasta), con elecciones amañadas mediante el encasillado y el pucherazo.
  • El caciquismo, con redes clientelares locales, controlaba el voto y se convirtió en fuente de corrupción y crítica del sistema.

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Fundamentos Ideológicos de la Restauración Borbónica

Tras el Sexenio Democrático, se produjo la proclamación de Alfonso de Borbón, hijo de Isabel II, como rey de España. La idea de restaurar en su persona la monarquía legítima de los Borbones fue impulsada principalmente por Antonio Cánovas del Castillo. Tras superar diversos obstáculos, la causa alfonsina ganó posiciones, especialmente entre la burguesía terrateniente y financiera, deseosa de orden y estabilidad.

Cánovas redactó en 1874 el Manifiesto de Sandhurst, que el príncipe firmó, exponiendo las líneas maestras del proyecto restaurador. Sin embargo, fue el general Martínez Campos quien, mediante un pronunciamiento militar en Sagunto en diciembre de 1874, proclamó rey a Alfonso XII, precipitando los acontecimientos. En enero de 1875, Alfonso XII tuvo una entrada triunfal en Madrid. El nuevo rey, tutelado políticamente por Cánovas, no defraudó las expectativas de quienes apoyaron la Restauración.

Principios Doctrinales del Sistema Canovista

Los principios doctrinales del régimen de la Restauración, diseñados por Cánovas, son:

  • La Restauración significaba la superación de la inestabilidad política del periodo anterior (Sexenio Democrático) y la consecución de la pacificación social y política del país.
  • Surgió la idea de una 'constitución interna' o histórica de la nación, no escrita ni promulgada formalmente, que tenía como principios políticos fundamentales e indiscutibles la Monarquía hereditaria, la dinastía histórica (Borbones), la libertad, la propiedad y el gobierno conjunto del Rey con las Cortes.
  • Se impuso el pragmatismo o sentido de la realidad, buscando soluciones posibilistas y estables.
  • Cánovas era contrario a las posturas extremas y defendía la necesidad de buscar acuerdos y consensos entre las fuerzas políticas que aceptaran el marco monárquico.
  • Se promovió el civilismo frente al militarismo, buscando reducir la intervención del Ejército en la vida política.
  • Se imponía un pacto entre las principales fuerzas políticas (los partidos dinásticos), fundamentado en una nueva Constitución.

La Constitución de 1876

Esta Constitución de 1876 restauraba la concepción del liberalismo doctrinario, aunque con cierta flexibilidad. Recogía una declaración de derechos individuales inspirada en la de 1869, si bien su concreción se remitía a leyes ordinarias que, en la práctica, podían restringirlos.

En materia religiosa, proclamaba la confesionalidad católica del Estado. Aunque se toleraba la libertad de cultos en el ámbito privado, no se permitían manifestaciones públicas de otras religiones que no fueran la católica.

Establecía la soberanía compartida entre el Rey y las Cortes. Las Cortes constaban de dos cámaras:

  • El Senado: Compuesto por senadores por derecho propio (grandes de España, jerarquías militares y eclesiásticas), senadores vitalicios nombrados por la Corona y senadores elegidos por sufragio censitario de los mayores contribuyentes.
  • El Congreso de los Diputados: Elegido por sufragio directo. Inicialmente fue censitario, pero posteriormente, en 1890 (bajo gobierno liberal de Sagasta), se aprobó el sufragio universal masculino.

La Constitución otorgaba amplios poderes a la Corona (convocar, suspender o disolver las Cortes, sancionar y promulgar leyes, mando supremo del ejército, nombramiento del jefe de gobierno).

El Turno Pacífico y el Fraude Electoral

Cánovas concibió un sistema bipartidista basado en la aceptación de la legalidad constitucional y la alternancia pactada en el poder. Cánovas lideró su propio partido, el Partido Liberal-Conservador (o simplemente Conservador), apoyado por las clases altas (aristocracia, terratenientes). Frente a él, se consolidó el Partido Liberal Fusionista (o simplemente Liberal), sostenido por la burguesía industrial y comercial, las clases medias urbanas y profesiones liberales, liderado por Práxedes Mateo Sagasta.

Para gobernar en el sistema canovista se necesitaba una doble confianza: la de las Cortes y, fundamentalmente, la de la Corona. El Rey encargaba formar gobierno a uno de los líderes dinásticos. Este convocaba elecciones que, indefectiblemente, ganaba gracias a la manipulación.

Los partidos Conservador y Liberal se turnaron pacíficamente en el poder. Este sistema, conocido como el 'turno pacífico', implicaba un fraude electoral sistemático: el partido al que le correspondía gobernar (según el pacto entre élites y la decisión del Rey) siempre ganaba las elecciones que convocaba. El Ministro de la Gobernación elaboraba el 'encasillado' (la lista de diputados que debían salir elegidos) y los gobernadores civiles, en acuerdo con los caciques locales, se encargaban de asegurar esos resultados mediante todo tipo de trampas (pucherazo).

Oligarquía y Caciquismo: Pilares y Crisis del Sistema

La alternancia en el poder estaba predeterminada por un acuerdo no escrito entre las élites políticas y sociales que controlaban el sistema. La oligarquía estaba formada por los dirigentes de ambos partidos dinásticos (ministros, senadores, diputados), vinculados a la aristocracia terrateniente, la alta burguesía financiera e industrial y altos cargos militares y administrativos.

A su servicio actuaba el cacique, figura con gran poder económico y social a nivel local o comarcal (terrateniente, abogado, médico, comerciante influyente). El cacique controlaba el voto en su zona mediante redes clientelares, favores, presiones o coacciones, asegurando el resultado electoral pactado desde Madrid.

Aunque el turno pacífico dio estabilidad inicial a la vida política española, el caciquismo inherente al sistema se convirtió en una fuente de críticas y, a la larga, de crisis. Tras la muerte prematura del rey Alfonso XII en 1885, Cánovas y Sagasta firmaron el Pacto del Pardo para garantizar la continuidad del sistema y el apoyo a la regencia de María Cristina de Habsburgo, asegurando la alternancia y evitando desestabilizaciones.

El caciquismo y la farsa electoral eran prácticas profundamente antidemocráticas e inmorales que llevaban en sí el germen de la crisis del sistema. La corrupción se generalizó, convirtiéndose en una práctica habitual en diversos ámbitos y niveles de la administración y la sociedad.

Política Española bajo Alfonso XII y la Regencia de María Cristina

Cánovas procuró llegar a un consenso con los poderes fácticos de la nación: el Ejército (al que se intentó apartar de la intervención política directa) y la Iglesia (a la que se le devolvió un papel preponderante en la educación y la sociedad, a cambio de su apoyo al régimen).

Aunque la Constitución establecía la confesionalidad católica del Estado, se permitió cierta tolerancia religiosa en el ámbito privado, posibilitando la presencia de otras confesiones.

Los principales logros iniciales del sistema canovista fueron la finalización de la Tercera Guerra Carlista (1876) y la pacificación temporal de Cuba. Fue destacada la actuación del general Martínez Campos, quien consiguió la Paz de Zanjón en Cuba en 1878, poniendo fin a la Guerra de los Diez Años, aunque no resolvió el problema de fondo de la autonomía cubana.

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Preguntas frecuentes

¿Quién impulsó la restauración borbónica en España?

La restauración de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso de Borbón fue impulsada principalmente por Antonio Cánovas del Castillo. Contó con apoyo de la burguesía terrateniente y financiera, deseosa de orden y estabilidad.

¿Qué era el turno pacífico?

Era un sistema de alternancia pactada en el poder entre el Partido Conservador y el Partido Liberal. El partido que debía gobernar siempre ganaba las elecciones que convocaba, mediante fraude electoral.

¿Qué era el caciquismo?

Era una figura de poder económico y social a nivel local o comarcal que controlaba el voto mediante redes clientelares, favores o coacciones. Garantizaba el resultado electoral pactado desde Madrid.

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Test

1. ¿Quién redactó el Manifiesto de Sandhurst en 1874?
2. ¿Dónde se produjo el pronunciamiento que proclamó rey a Alfonso XII?
3. ¿Qué confesión religiosa proclamaba la Constitución de 1876 para el Estado?
4. ¿En qué año se aprobó el sufragio universal masculino en España?
5. ¿Qué documento firmaron Cánovas y Sagasta tras la muerte de Alfonso XII?
6. ¿Quién se encargaba de elaborar el 'encasillado'?
7. ¿Qué acuerdo puso fin a la Guerra de los Diez Años en Cuba en 1878?

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