La España de la Restauración: Del Regeneracionismo a la Semana Trágica
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Los gobiernos después del 98
En 1899, Sagasta fue sustituido por el conservador Francisco Silvela, quien se presentó con un programa regeneracionista que hacía especial hincapié en las cuestiones sociales y educativas. En este contexto, se creó el primer Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.
El regeneracionismo de Joaquín Costa
El regeneracionismo postulaba, entre otras ideas:
- La transformación del campo y del paisaje agrario mediante la realización de obras hidráulicas.
- La profundización en las políticas sociales.
- La ampliación de la autonomía municipal.
- La extensión de la cultura.
La acción política anunció la necesidad de una revolución desde arriba, llevada a cabo por un cirujano de hierro.
El gobierno conservador de Maura
Antonio Maura, líder conservador, asumió la jefatura del Gobierno en enero de 1907. Su gestión destacó por:
- Ley de reforma electoral de 1907: Establecía la obligatoriedad del voto y hacía que el Tribunal Supremo determinara la validez de las actas electorales.
- Reformas sociales: Creó la ley de descanso dominical y el Instituto Nacional de Previsión.
- Política económica: Promovió la protección de la industria.
- Administración local: Dirigida a contrarrestar el caciquismo y reformar los comportamientos políticos de los españoles. Contemplaba la creación de las Mancomunidades, organismos autónomos que constituirían el embrión de la autonomía regional.
La Semana Trágica
Después de las expediciones africanas y de la firma del Tratado de París, la Conferencia de Algeciras (1906) consolidó el reparto del territorio marroquí entre España y Francia. Los ataques a los obreros españoles que trabajaban en la construcción de un tren minero provocaron la reacción de las tropas españolas, las cuales fueron acorraladas en el Barranco del Lobo y sufrieron numerosas bajas.
Los reservistas fueron movilizados para proteger unos enclaves mineros cuyo principal accionista era el conde de Romanones. Durante 1909, se produjeron manifestaciones y agitaciones promovidas por radicales, partidarios del periodista Lerroux, y por socialistas y anarquistas, con cierto apoyo de las clases medias.