España en la Transición: Consenso, Crisis y el 23F (1977-1981)

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La Etapa del Consenso: 1977-1979

El Gobierno de España se enfrentaba a tres desafíos cruciales (conocidos popularmente como 'patatas calientes'): la crisis económica, la definición del marco político y la cuestión autonómica. Finalmente, se alcanzó un consenso en estos tres frentes, lo que contribuyó a alejar a España de un posible enfrentamiento bélico.

La Crisis Económica y los Pactos de la Moncloa

España sufría un estancamiento del Producto Interior Bruto (PIB), alta inflación, un aumento significativo del déficit público y un creciente desempleo. La ausencia de una política fiscal adecuada y la inestabilidad política generaban temor en el Gobierno a la hora de implementar medidas económicas radicales.

El 25 de octubre de 1977 se firmaron los Pactos de la Moncloa entre el Gobierno y los principales partidos de la oposición. Este plan coordinado, diseñado para combatir la crisis económica, tuvo un efecto inmediato en la reducción de la inflación y la mejora de la balanza de pagos. Aunque la deuda exterior disminuyó, el desempleo continuó en aumento. Como parte de estas reformas, se transformó el sistema tributario a través de una reforma fiscal integral, se reestructuró la Seguridad Social y se creó el Instituto Nacional de Empleo (INEM).

La Violencia Terrorista en la Transición Española

La organización terrorista ETA, responsable de la muerte de casi mil personas a lo largo de su historia, intensificó su actividad a partir de 1977, buscando la independencia. En 1976, ETA redactó el programa KAS, que sentó las bases para la creación de Herri Batasuna en 1978, una coalición electoral que llegó a obtener más del 15% de los votos en las elecciones autonómicas de 1980.

En 1980, la violencia terrorista se manifestó a través de ETA, el GRAPO y grupos de ultraderecha como la Triple A y el GAL, sumando 76 atentados. Cabe destacar que, en 1977, grupos de ultraderecha perpetraron la trágica Matanza de Atocha, asesinando a cinco abogados laboralistas en Madrid y dejando cuatro heridos, la mayoría de ellos vinculados al Partido Comunista. En este contexto de violencia, con un promedio de 124 muertos al año, la tensión en el ejército era palpable, lo que alimentaba los rumores de un posible golpe de Estado.

El Intento Involucionista del 23F: El Golpe de Estado de 1981

La Transición democrática, aunque consolidada, se vio amenazada por intentos golpistas. El ejército, que no había sido renovado en profundidad, mantenía una fuerte desconfianza hacia el nuevo sistema. Sentían que Adolfo Suárez les había 'mentido' respecto a la legalización del Partido Comunista de España (PCE) y se sentían abandonados por el poder político.

El teniente general Manuel Gutiérrez Mellado fue una figura clave en el mantenimiento de la disciplina militar. Ya en 1978, se había abortado un intento de golpe de Estado conocido como Operación Galaxia.

En enero de 1981, Adolfo Suárez dimitió como presidente del Gobierno. Su dimisión coincidió con un clima de gran tensión: la visita de los Reyes al País Vasco, donde fueron abucheados en la Casa de Juntas de Guernica (un hecho ampliamente televisado), la persistencia del terrorismo (principalmente de ETA), una profunda crisis económica y las tensiones derivadas del proceso autonómico.

El 23 de febrero de 1981, durante el debate de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como sucesor de Suárez, el teniente coronel Antonio Tejero Molina irrumpió en el Congreso de los Diputados al mando de un grupo de guardias civiles, secuestrando a los parlamentarios. Simultáneamente, en Valencia, el capitán general Jaime Milans del Bosch decretó el estado de excepción y sacó tanques a las calles. Sin embargo, el resto de las regiones militares no se sublevaron, adoptando una postura de espera ante los acontecimientos.

El Rey Juan Carlos I, tras contactar con los capitanes generales para asegurar su lealtad, emitió un mensaje televisado a la nación desautorizando el golpe y reafirmando su compromiso con la democracia. Al día siguiente, los asaltantes se entregaron, poniendo fin al intento golpista.

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