El Esplendor del Barroco Español: Maestros, Realismo y Policromía en la Escultura Sacra
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Introducción y Características Generales de la Escultura Barroca en España
La escultura barroca española se define por su profunda conexión con la fe y la visión realista del pueblo. Estos factores, junto al intenso sentimiento religioso, son los elementos determinantes de este arte.
El realismo de las obras se refleja en el naturalismo de los gestos y las actitudes representadas. Aunque la escultura profana es muy escasa y generalmente limitada a influencias extranjeras, encontramos una gran proliferación de imágenes y retablos en el contexto eclesiástico.
Técnicas y Materiales
La característica fundamental de la escultura barroca española es la policromía. Se utiliza mayoritariamente la madera, material con el que se logran grandes efectos visuales mediante dos técnicas esenciales:
- Encarnadura: Técnica para simular el color y la textura de la piel humana.
- Estofado: Técnica que consiste en aplicar pan de oro o plata sobre la madera y luego raspar la pintura para crear patrones decorativos.
Focos Regionales y Maestros Destacados
A principios del siglo XVII, se distinguen dos focos fundamentales de producción: Valladolid y Sevilla. Más tarde, se sumarán centros importantes como Madrid y Málaga.
El Foco Castellano (Valladolid)
En el foco castellano, el artista más relevante es Gregorio Fernández.
Gregorio Fernández
Su primera obra conocida es el Cristo Yacente, una pieza que ejemplifica el naturalismo desnudo. Destaca por su gran modelado y la cabeza suavemente inclinada a la derecha, con la boca y los párpados entreabiertos. Fernández logra una intensa sensación de tragedia mediante la colocación de lágrimas y el uso de ojos de cristal. La mayor parte de sus obras se encuentran en Valladolid.
El Foco Andaluz (Sevilla y Granada)
El foco andaluz se caracteriza por un estilo que, si bien es realista, tiende a la contención y la belleza idealizada.
Juan Martínez Montañés
Montañés es la figura central de Sevilla. Los rasgos más característicos de su estilo son la corrección, el equilibrio y la belleza, huyendo del movimiento exagerado. Sus temas son casi exclusivamente religiosos.
Entre sus obras más importantes se encuentran:
- El Cristo del Arcediano Vázquez de Leca (considerada su obra maestra).
- El San Cristóbal de la Iglesia del Salvador (Sevilla).
- Los retablos del Convento de Santa Clara (Sevilla).
Continuadores en Sevilla
Entre los continuadores de la escuela sevillana, cabe destacar a Felipe de Rivas, cuya obra maestra es el retablo de San Juan Bautista en el Convento de Santa Paula.
Alonso Cano y la Escuela de Granada
Alonso Cano es el representante más insigne de la escuela de Granada. Tuvo gran importancia tanto en Andalucía como en Castilla. Entre sus creaciones más notables en la Catedral de Granada se encuentran:
- Una pequeña Inmaculada (considerada una de las mejores creaciones de la escultura española).
- La Virgen del Belén.
Pedro de Mena
Pedro de Mena es otro autor fundamental. Sus obras se caracterizan por la elegancia de las composiciones, el gran modelado, el realismo y la profunda emoción religiosa de sus santos.
José de Mora
José de Mora es otro autor importante dentro de este periodo, destacando por su sensibilidad y dramatismo contenido.