Esplendor y Ocaso del Califato de Córdoba y los Reinos de Taifas

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,4 KB

El Califato de Córdoba (929-1031 d.C.)

Abderramán III comienza su mandato siendo emir y logra acabar con todas las sublevaciones internas. En el año 929, proclama el Califato de Córdoba, rompiendo así la dependencia religiosa con Bagdad. Esta se considera la etapa más brillante de Al-Ándalus, tanto a nivel cultural como económico.

Durante este periodo, se construye la ciudad palatina de Medina-Azahara, desde donde se gobernará el califato mediante una administración muy estructurada:

  • Califa: Máxima autoridad política y religiosa.
  • Hachib: Primer ministro.
  • Visir: Ministros.
  • Coras: Provincias en las que se divide el territorio.
  • Wali: Gobernador de una cora.
  • Cadí: Juez.
  • Tuqur: Valí de una marca (zona fronteriza).

Sistema impositivo y defensa

La economía se sustentaba en diversos impuestos:

  • El zakat: Limosna obligatoria que deben pagar todos los fieles del islam.
  • El jaray: Impuesto que pagaban los no musulmanes (judíos y mozárabes) por la tierra que poseían.
  • La chizya: Tributo personal que pagaban los no creyentes por su protección.

Para asegurar las fronteras, Abderramán III creó un ejército de mercenarios. Su influencia traspasó fronteras y su autoridad fue aceptada por los reyes cristianos, además de controlar las rutas del oro procedentes de Sudán.

Sucesión y declive del Califato

Su sucesor será Alhakam II, quien a la fuerza política y militar ya conseguida, añadirá el esplendor cultural y artístico con la segunda ampliación de la Mezquita de Córdoba. Posteriormente, le sucederá Hisham II, aunque el poder real lo ostentará su primer ministro Al-Mansur (Almanzor).

Almanzor gobernará mediante una dictadura militar formada por bereberes, dirigida contra los reinos cristianos a los que atacará con campañas de castigo denominadas aceifas. De estos ataques obtendrá beneficios económicos con los que terminará la Mezquita. Tras la muerte de Almanzor en la batalla de Calatañazor (Soria), el califato entra en una fase de guerra civil, sublevaciones de bereberes y califas débiles, que terminará cuando el último califa, Hisham III, es depuesto.

Periodo de Taifas (1031-1090) y los Imperios Norteafricanos (1090-1212)

Tras la disolución del califato, Al-Ándalus se fragmenta en 30 estados independientes conocidos como taifas. Estos reinos pelearán entre ellos y se verán obligados a pagar tributos (parias) a los reinos cristianos que avanzan progresivamente hacia el sur.

Ante el avance cristiano, llegan desde el norte de África los almorávides y, posteriormente, los almohades (tribus de bereberes radicales del islam y el Corán) con el objetivo de unificar las taifas. Los almorávides, que habían creado un vasto imperio en Marruecos, acuden al llamado de las taifas cuando el rey Alfonso VI toma la ciudad de Toledo.

Entradas relacionadas: