Estrategias para una Comunicación Asertiva y Gestión de Conflictos

Clasificado en Psicología y Sociología

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Reglas para una Crítica Constructiva

  • Buscar el momento adecuado: Es fundamental para no bloquear la buena disposición del receptor. Si existen nervios, tensión o prisa, no es el momento adecuado. Si se trata de algo negativo, no debe hacerse en público.
  • Examinar si es útil: La crítica debe ser de provecho para quien la recibe. Si solo sirve para desahogarse, pero no está en la mano del otro cambiar la situación, la acción carece de sentido.
  • Centrarse en el presente: Se debe utilizar el concepto de aquí y ahora; no conviene aludir a problemas pasados. Las críticas tienen que ser lo más recientes posibles.
  • Ser concreto: No se debe generalizar. La crítica general es inútil.
  • Ser descriptivo: Es preferible mantener un enfoque descriptivo y no valorativo.
  • Utilizar información propia: Basar los argumentos en hechos y percepciones personales.
  • Verificar la recepción: Es necesario confirmar si el interlocutor ha captado correctamente el mensaje.
  • Evitar la repetición: No se debe repetir la crítica constantemente, ya que esto hace que pierda su efectividad.

La Escucha Eficaz

  • No puedes escuchar si estás hablando.
  • Mantén el contacto visual en todo momento.
  • Muestra empatía hacia tu interlocutor.
  • Deja que la otra persona se exprese libremente.
  • Muestra interés: Utiliza gestos, expresiones faciales y preguntas para profundizar en el tema.
  • Evita las críticas o discusiones: Solo conseguiremos poner al otro a la defensiva. Se debe escuchar para entender, no para rebatir.
  • Controla tus emociones: Las personas alteradas suelen dar un significado diferente y distorsionado a las cosas.

Conflictos Constructivos

Los conflictos, cuando se gestionan de manera positiva, pueden aportar grandes beneficios a la organización:

  • Pueden romper cierto conformismo, el cual es un factor negativo para cualquier equipo de trabajo.
  • Estimulan la creatividad y el cambio constante.
  • Ayudan a que salgan a la superficie problemas ocultos. Los problemas tienen que salir a la luz para poder ser solucionados de raíz.
  • Dirigen la atención de la Dirección hacia cambios necesarios para la organización. Si la Dirección estuviese atenta a los conflictos, en la mayoría de los casos se evitarían huelgas, bajas y otros inconvenientes.
  • Pueden incrementar la motivación de los integrantes del grupo.

La importancia de la gestión del conflicto

El deseo de evitar conflictos a toda costa es sinónimo de una mala gestión. Lo ideal es buscar un nivel óptimo de conflicto en el que se alcance un desempeño alto. Para ello, hay que evitar tanto la apatía característica de un nivel de conflicto muy bajo, como el carácter destructivo de los ambientes con un exceso de conflicto.

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