Estrategias Diplomáticas y Crisis Sucesoria de los Reyes Católicos
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Política Internacional y Alianzas Matrimoniales
La monarquía española constituía una de las grandes potencias europeas. Frente a ella, Francia era el país rival. En los primeros años, el conflicto se mantuvo en el terreno diplomático y, por el Tratado de Barcelona de 1493, Francia restituía a Aragón los condados de Rosellón y Cerdaña.
Conflictos en Italia y el Norte de África
En 1494 comenzaron los enfrentamientos hispano-franceses en Italia; Francia invadió el reino de Nápoles. Cuando el rey de Francia invadió de nuevo el reino de Nápoles, se produjo una nueva guerra, pero el ejército francés fue de nuevo derrotado. Por otro lado, la hostilidad hacia los Estados del norte de África obedecía a razones económicas, ideológicas y estratégicas. Se trataba de evitar una nueva invasión y de impedir que los musulmanes que permanecían en el sur tuvieran el apoyo de los bereberes.
La Estrategia de los Matrimonios Dinásticos
Los Reyes Católicos negociaron una serie de matrimonios dinásticos. El objetivo era asegurar la permanencia de la herencia de las Coronas en la familia y establecer una red de alianzas con los Estados:
- Portugal: La alianza se consolidó tras la muerte del infante Alfonso de Portugal, con un nuevo matrimonio de Isabel con el nuevo rey portugués, Manuel I.
- Austria y Borgoña: En 1496 se concertaba un doble matrimonio: el príncipe Juan se casaba con Margarita de Austria, y Juana contraía matrimonio con Felipe de Borgoña.
- Inglaterra: Se fortalecieron las relaciones con este reino mediante vínculos estratégicos.
Crisis Sucesoria y Fin del Reinado
Surgieron dos grandes problemas: el príncipe Felipe el Hermoso desconocía la política española y manifestaba abiertamente su disposición a una alianza con Francia. Por otro lado, Juana daba síntomas de desequilibrio mental.
La Transición tras la Muerte de Isabel
En 1504 se produjo la muerte de Isabel la Católica. Fernando asumió el gobierno de Castilla, mientras que Felipe confirmó su voluntad de gobernar en nombre de su esposa. Fernando y su yerno pactaron una regencia compartida, que implicaba declarar a Juana incapaz de gobernar. Ante el apoyo que suscitaba Felipe, el Rey Católico decidió retirarse a Aragón. Las dos Coronas se separaban; la unión dinástica parecía llegar a su fin.
El Regreso de Fernando y la Sucesión de Carlos
Tras el fallecimiento de Felipe el Hermoso, Fernando el Católico retornó a Castilla, impuso su autoridad y, meses después, consolidó su papel como único regente. Llegó a un acuerdo con Maximiliano de Austria para ejercer la regencia de Castilla hasta que el nieto de ambos cumpliera la mayoría de edad. Fernando ejerció el gobierno hasta su muerte. En su testamento, confirmaba a Juana como heredera de ambos reinos y otorgaba la regencia al príncipe Carlos.