Estrategias de Participación Interna en Centros Educativos: Familias, Docentes y Alumnado

Clasificado en Magisterio

Escrito el en español con un tamaño de 2,49 KB

Participación Interna en el Centro Educativo

La participación interna es un eje fundamental para el desarrollo y la mejora continua de la institución educativa. Se articula a través de la colaboración activa de los principales agentes de la comunidad escolar.

1. La Colaboración de las Familias

El objetivo de la participación de las familias en el centro escolar no es otro que el de lograr su colaboración en la educación de sus hijos y en la gestión de la organización escolar. Como padre o madre, existe el derecho a elegir una educación de calidad, pero también el deber de contribuir a ella, lo que supone colaborar con el centro escolar interviniendo activamente.

Potenciar la participación de las familias es una responsabilidad del centro, que se debe plasmar en iniciativas y planes concretos, articulando cauces formales e informales de relación permanente y no limitarse a la organización de actividades extraescolares o a la convocatoria de órganos de gobierno. Por ejemplo, para las familias inmigrantes, los centros escolares son espacios privilegiados para encontrarse y relacionarse con otras familias y romper su aislamiento.

2. El Compromiso Institucional de los Docentes

El poder manifestar y compartir las intenciones educativas y asumir las demandas de otros colectivos requiere un buen funcionamiento de los equipos docentes. La innovación y la mejora de la escuela llevan implícita la existencia de metas compartidas, la planificación conjunta, así como las relaciones de apoyo e intercambio profesional.

A través de la participación individual y colectiva en las decisiones que afectan directamente a su trabajo, el profesorado se identifica con la organización y se corresponsabiliza en su funcionamiento.

3. La Implicación del Alumnado

El alumnado puede y debe participar en las decisiones que van a marcar su paso por la institución educativa y puede colaborar con los fines de su propia educación, de acuerdo a su edad. La participación de los estudiantes permite:

  • Incrementar su autonomía, autorregulación y responsabilidad.
  • Compartir creencias sobre las normas y la organización de la convivencia.
  • Abordar las conductas desajustadas desde las causas y con respuestas educadoras.
  • Fomentar la reflexión sobre los conflictos que viven los alumnos en todos los ámbitos.
  • Apoyar su aprendizaje como miembros de asociaciones y organizaciones sociales.

Entradas relacionadas: