Estructura y Configuración Espacial de los Núcleos Urbanos: Morfología y Distribución
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ESPACIO INTERNO DE LAS CIUDADES: RASGOS MORFOLÓGICOS Y ORGANIZACIÓN
El paisaje urbano o morfología urbana se puede examinar mediante tres componentes fundamentales:
- Plano: Es el elemento más estable y persistente. Refleja la influencia del medio físico y de las etapas históricas.
- Edificación: Analiza las distintas tipologías constructivas presentes.
- Usos del suelo: Condicionados por los procesos económicos, por lo que varía con mayor facilidad.
Tipos de Planos Urbanos
Plano Irregular
Este trazado es característico de la parte antigua de las ciudades, la zona preindustrial, romana o medieval. Estas ciudades estaban delimitadas por murallas que marcaban su límite. Se aprovechaba todo el territorio con un gran número de edificios altos y sin un orden fijo. Presenta calles estrechas e irregulares con un trazado tortuoso, debido a la falta de planificación y orden, adaptándose al terreno (ríos, colinas, etc.). Con el paso del tiempo, esas murallas han desaparecido, pero persiste el trazado de las antiguas delimitaciones de la ciudad. Este tipo de plano ha sido modificado posteriormente para adaptarse a las exigencias del tráfico moderno.
Plano Radioconcéntrico
Se utiliza de forma puntual. La importancia de algún edificio o monumento histórico ha provocado cambios en el plano de una ciudad o de un barrio. En este caso, las calles y avenidas parten desde un punto central, como si fuesen radios. El plano se completa con la apertura de vías concéntricas, que permiten la conexión entre los distintos barrios sin necesidad de pasar por el centro de la ciudad.
Plano Ortogonal
Se denomina también plano reticular o en cuadrícula. Su forma es simple, basada en calles que se cortan perpendicularmente entre sí. Con esto, las manzanas de viviendas son cuadradas o rectangulares y los edificios tienen una disposición muy ordenada. Este plano era propio de la Grecia y Roma clásicas, y de las ciudades coloniales fundadas por los españoles en América. A partir del siglo XIX tendrá gran difusión en España, cuando la ciudad se extiende fuera de las murallas. La ventaja principal es que facilita los desplazamientos, y para mejorarlos se suelen abrir vías en diagonal.