Estructura del Universo en la Divina Comedia de Dante Alighieri

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Cosmología de Dante y el Sistema de Ptolomeo

En términos generales para el poeta, y según el sistema de Ptolomeo, el planeta está inmóvil en el centro del mundo, y a su alrededor giran las esferas celestes en las que están colgando el sol, los planetas y las estrellas. Los puntos cardinales se sitúan de la siguiente manera: al norte, Jerusalén sobre el gran abismo del infierno; al sur, en posición opuesta, la montaña del purgatorio; al este el Ganges; al oeste el estrecho de Gibraltar o columnas de Hércules. El infierno y el purgatorio están en la Tierra: el uno en forma de cono invertido que llega hasta el centro mismo, y el otro en forma de montaña altísima en cuya cúspide está el paraíso terrenal.

El Purgatorio: El Reino de la Esperanza

El Purgatorio se encuentra en la Tierra. Allí, las almas sufren tormentos similares a los infernales; es, sin embargo, el reino de la esperanza. Los que allí habitan ya se han salvado, van a ver a Dios, y el sufrimiento es para ellos una vía de purificación para alcanzarlo. Las almas se hacen menos corpóreas, más puras. Los gritos son sustituidos por el canto a coro; mientras que en el infierno las almas están encerradas en su individualidad, aquí, unidas en el amor, trascienden sus límites para unirse en la alabanza al Creador.

Estructura y Purificación en el Monte

Los demonios son sustituidos por visiones angélicas que hablan del Paraíso. El Purgatorio se ubica en una isla inaccesible del hemisferio austral, en las antípodas de Jerusalén. Es como una meseta dividida en tres zonas:

  • Antepurgatorio: Una zona rocosa en la base.
  • Purgatorio: El cuerpo del monte, dividido a su vez en siete terrazas donde el alma se purifica de los siete pecados capitales (soberbia, envidia, ira, pereza, avaricia, gula y lujuria).
  • Paraíso Terrestre: Situado en la cúspide.

El Paraíso: La Ascensión hacia la Luz Divina

Desde el Paraíso terrenal, Dante asciende al Paraíso verdadero atravesando los nueve cielos, esferas luminosas y transparentes, sobre las cuales está el cielo empíreo, donde vive Dios. En torno a Él se encuentran las jerarquías celestiales y la rosa de los bienaventurados. Es el reino del espíritu liberado de la carne y de la alegría de Dios: las almas están completas en sí mismas. Las almas son pura luz y puro amor; hay pocos elementos terrestres. Los nueve cielos son llamados según los planetas.

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