Etapas y Conflictos Internos del Estado Autoritario en Argentina (1976-1983)

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Etapas en el Interior del Estado Autoritario

El periodo comprendido entre 1976 y 1983 se dividió en diversas fases marcadas por los liderazgos de facto:

  • 1. Videla (1976-1981)
  • 2. Viola (1981)
  • 3. Galtieri (1981-1982)
  • 4. Bignone (1982-1983)

Estas fueron etapas de un mismo proceso que guardaba cierta unidad y organicidad, aunque expresaban realineamientos diversos en las relaciones de fuerza que operaban en el seno del Estado autoritario.

1. El Gobierno de Videla

Con la designación de Jorge Rafael Videla, se resolvió en una primera etapa la distribución del poder compartido que caracterizó a este gobierno. Sin embargo, más tarde se abriría la discusión en la corporación militar sobre la estructura de poder, específicamente en torno a la figura del “cuarto hombre”. Los defensores de esta propuesta sostenían que la persona elegida como presidente de la Nación no debía ser, al mismo tiempo, integrante de la Junta Militar.

Se fijó un punto de partida definido como “la apertura de un nuevo ciclo histórico”, pero también un punto de llegada: “la formación de una convergencia cívico-militar”. Este punto de vista fue expuesto durante los primeros dos años. No obstante, este orden autoritario no pudo contar con las Fuerzas Armadas (FF. AA.) férreamente alineadas en torno a un verdadero plan político. En su lugar, se agitaron diversas líneas de acción que redujeron su horizonte histórico.

A diferencia de otros gobiernos de facto, los militares del proceso de 1976 no hablaban de tiempos, sino de objetivos (bajo la premisa de que "vinieron para quedarse").

Los planes políticos

Sus enunciados eran incompletos y sus intenciones resultaban confusas y contradictorias. Las FF. AA. permanecieron unidas sin fisuras durante todo el tiempo por el único objetivo de la lucha contra la subversión. En cambio, la discusión de las metas a corto y largo plazo vio agravados sus antagonismos.

En algunos casos, las propuestas políticas no pasaron del plano de la enunciación. Por ejemplo, el presidente Videla dio su apoyo incondicional al plan económico de Martínez de Hoz, el cual no se vinculaba cómodamente con el postulado de promoción del desarrollo.

En este período encontramos tres propuestas políticas: dos de ellas pertenecientes al campo estrictamente militar y la tercera procedente de un sector de las fuerzas civiles que acompañaba el proceso. La propuesta política de la unidad nacional fue promovida tardíamente en 1979, a través de un documento titulado “Bases políticas de las FF. AA. para el Proceso de Reorganización Nacional”, que resumía las pretensiones unificadas del golpe de 1976.

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