Ética clásica: cinismo, estoicismo, epicureísmo y eudemonismo aristotélico
Resumen
El documento repasa las principales corrientes de la ética clásica: el cinismo, el estoicismo, el epicureísmo y el eudemonismo de Aristóteles. Explica cómo cada una entiende la felicidad y la vida virtuosa en relación con la naturaleza. Incluye además la clasificación aristotélica de las virtudes éticas y dianoéticas.
Puntos clave
- El cinismo busca la felicidad mediante una vida virtuosa, libre y autosuficiente (autarquía), despreciando las normas sociales y los bienes materiales.
- El estoicismo propone vivir de acuerdo con la naturaleza y alcanzar la ataraxia mediante la apatheia, el control de la razón sobre las pasiones.
- El epicureísmo, o hedonismo, sitúa la felicidad en el placer del alma y del cuerpo, considerando lo físico como medio para alcanzarla.
- Para Aristóteles, la felicidad (eudaimonía) es el bien supremo y consiste en el desarrollo de la función propia del hombre: la actividad y el cultivo de la razón.
- Las virtudes éticas se sitúan en el justo medio entre el exceso y el defecto (valor, templanza, generosidad y justicia).
- Las virtudes dianoéticas, como la sabiduría y la prudencia, son propias de la razón y se adquieren mediante la educación.
La reflexión ética se centra en el concepto de naturaleza, entendida como un todo armonioso del que forma parte el hombre.
Los Cínicos
El cínico busca una vida virtuosa y completamente libre como fuente absoluta de felicidad. Para ello, desprecia las normas sociales y busca la virtud viviendo conforme a la naturaleza. Este tipo de vida se apoya en el desprecio de todo bien material y en el ideal de la autosuficiencia individual (autarquía). La vida sencilla y en contacto directo con la naturaleza surge como contrapunto a la compleja vida social cargada de normas, leyes y tradiciones.
El Estoicismo
La ética estoica puede resumirse en la siguiente sentencia: vive de acuerdo con la naturaleza. Por ello, sólo podemos alcanzar la felicidad si conocemos en profundidad las leyes naturales que rigen nuestro destino y las aceptamos de forma serena. Esta serenidad surge cuando ejercemos un control absoluto sobre nuestras pasiones (apatheia).
Apatheia: también llamada apatía, es el control ejercido por la razón sobre los sentimientos. Una vez controladas dichas emociones, el sabio alcanza la ataraxia, es decir, estado de tranquilidad espiritual alcanzado tras la apatheia.
El Epicureísmo
Conocida también como hedonismo, esta corriente defiende que la felicidad reside en el goce y el placer, tanto del alma como del cuerpo. La originalidad y novedad de esta teoría radica en que tiene en cuenta lo físico y lo corpóreo como medio para acceder a la felicidad y a la vida en sintonía con las necesidades connaturales del hombre.
Aristóteles: Eudemonismo
Aristóteles denomina de forma general “política” a la ciencia que abarca la actividad moral de los hombres, ya sean considerados como individuos o como ciudadanos. Las personas persiguen fines que son intermedios (ganar dinero para vivir) y fines absolutos (la felicidad). Pero, ¿qué es la felicidad?
- La gente vulgar interpreta la felicidad como placer, así que una vida con placer es una vida feliz.
- Las personas más desarrolladas y cultas, que se dedican generalmente a la política, consideran que el bien supremo y la felicidad residen en el honor.
Todo ser posee una función que le es propia y que viene determinada por su naturaleza. Por ejemplo, una silla sirve para sentarse y un cuchillo para cortar. Este “llevar a cabo lo que le es propio a cada ser” es denominado virtud (excelencia y perfección, aquello propio o inseparable a cada ser).
El hombre, al igual que el resto de los seres, posee su propia naturaleza. Así, para Aristóteles, el bien supremo del ser humano está en el desarrollo de lo que al hombre le es propio y le distingue del resto de los seres: la actividad y el cultivo de la razón.
Clases de Virtudes
Virtudes Éticas
Se derivan de la costumbre y de los hábitos a la hora de actuar. Tienen como función principal orientar nuestra conducta hacia el bien, dominando para ello los instintos irracionales. Dicho control se realiza, según Aristóteles, al situar nuestros actos en el justo medio entre el exceso y el defecto.
- El valor, justo medio entre la temeridad y la cobardía.
- La templanza, situada entre el libertinaje y la insensibilidad.
- La generosidad, entre la prodigalidad y la avaricia.
- La justicia. En un sentido, puede entenderse como respeto a las leyes del Estado. Es la virtud ética más importante.
Virtudes Dianoéticas
Están relacionadas con la actividad racional del hombre. Estas virtudes son propias de la razón y deben ser aprendidas mediante el ejercicio intelectual: la educación. Entre ellas se encuentran:
- La sabiduría. Es el aprendizaje de los primeros principios y de los efectos que se derivan de ellos.
- La prudencia. Consiste en la habilidad intelectual para distinguir las cosas necesarias de las innecesarias.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué es la apatheia en el estoicismo?
La apatheia, también llamada apatía, es el control ejercido por la razón sobre los sentimientos. Una vez controladas las emociones, el sabio alcanza la ataraxia, o tranquilidad espiritual.
¿Qué entiende Aristóteles por virtud?
Según Aristóteles, la virtud es llevar a cabo lo que es propio de cada ser, es decir, su excelencia y perfección. En el caso del hombre, consiste en el ejercicio de la razón.
¿Cuál es el justo medio de las virtudes éticas?
El valor se sitúa entre la temeridad y la cobardía, la templanza entre el libertinaje y la insensibilidad, y la generosidad entre la prodigalidad y la avaricia.
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