Eventos Clave hacia la Guerra Civil Española: Segunda República y Frente Popular
El Segundo Bienio Conservador y la Crisis Política (1933-1935)
La CEDA se mostró partidaria de una reorientación más dura de la política gubernamental. Durante este periodo, se suspendió el Estatuto de Autonomía de Cataluña, se anuló definitivamente la Ley de Contratos de Cultivo y los campesinos fueron obligados a pagar la totalidad de la renta. Además, se devolvieron las propiedades a los jesuitas y se nombró a Gil Robles ministro de la Guerra y a Francisco Franco jefe del Estado Mayor.
Una fuerte crisis de gobierno estalló en el otoño de 1935. El Partido Radical se vio afectado por una serie de escándalos, como el caso del Estraperlo y la malversación de fondos por parte de varios políticos. Ante esta situación, Alcalá Zamora decidió convocar nuevas elecciones para febrero de 1936.
Las Elecciones de Febrero de 1936 y el Triunfo del Frente Popular
Para las elecciones de febrero de 1936, los partidos de izquierda se agruparon en el Frente Popular, mientras que los partidos de derecha formaron distintas coaliciones, constituidas por la CEDA, los monárquicos y los tradicionalistas (Bloque Nacional). El Frente Popular se convirtió en la fuerza ganadora.
De acuerdo con lo firmado en el programa del Frente Popular, el nuevo gobierno quedó formado exclusivamente por republicanos. Manuel Azaña fue nombrado Presidente de la República con gran oposición de la derecha y de buena parte del ejército, y Casares Quiroga, jefe del Gobierno.
El Gobierno del Frente Popular y la Reacción Conservadora
Una de las primeras medidas del nuevo gobierno fue decretar una amnistía y obligar a las empresas a readmitir a los obreros despedidos a raíz de la huelga. El Gobierno de la Generalitat volvió de nuevo al poder y se restableció el Estatuto de Autonomía de Cataluña.
El nuevo gobierno reanudó el proceso reformista y presentó un proyecto para la devolución de los bienes comunales a los municipios y la reanudación de los asentamientos de campesinos. Los partidos y los sindicatos se lanzaron a una movilización popular.
La nueva situación fue recibida por las derechas con absoluto rechazo: los propietarios de las tierras se opusieron a las medidas del gobierno, algunos empresarios industriales cerraron sus fábricas y expatriaron capitales, y la Iglesia volvió a lanzar campañas contra la República.
El Golpe de Estado de 1936: El Inicio de la Guerra Civil
La misma noche de las elecciones, el General Franco intentó declarar el estado de guerra. Un grupo de generales acordó un alzamiento para restablecer el orden. Al principio, la conspiración militar tuvo escasa fuerza y mala organización hasta que se puso al frente el General Emilio Mola.
Su plan era organizar un pronunciamiento militar simultáneo en todas las guarniciones posibles. Para frenar los rumores golpistas, el gobierno trasladó de destino a los generales implicados en los complots, pero no se atrevía a destituirlos. La conspiración militar contaba con el apoyo de las fuerzas políticas de la derecha.
El 14 de julio se produjo el asesinato, a manos de un grupo de izquierdistas, del dirigente monárquico José Calvo Sotelo. Su muerte aceleró los planes golpistas y la sublevación se inició el 17 de julio, dando origen a la Guerra Civil que se prolongaría durante tres años.
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