La Evolución del Arte en la Obra de Velázquez: Realismo y Significado
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Pintura Universal
La obra de Velázquez experimenta una clara evolución, se caracteriza por un acusado realismo y el empleo del claroscuro. Posteriormente, se convirtió en pintor de la corte del rey Felipe IV y realizó numerosos retratos, destacando los que hizo al rey y a su familia. Viajó a Italia, entrando en contacto con la escuela veneciana y romana-boloñesa. Su estilo evolucionó, su paleta se aclara y la luz es más viva. Destaca su capacidad para representar la atmósfera y la perspectiva psicológica de los personajes. Cultivó todos los géneros: históricos, religiosos, mitológicos, retratos... Esta obra se encuentra en el Museo del Prado, Madrid, España.
Funciones y Posibles Significados que Encierran la Obra Analizada
El hecho de que el autor haya representado a los reyes como espectadores de su obra vendría a significar una dignificación del oficio del pintor, en un momento donde la labor de los artistas no era valorada. Por otro lado, el hecho de que el pintor se representara con el pincel en el aire y con gesto pensativo ha sido interpretado como un alegato en el mismo sentido, ya que mostraría el carácter intelectual de la pintura y que, por tanto, no es solo un acto mecánico, un oficio manual, sino cosa de la mente.
Se ha hecho una lectura iconológica de los Príncipes; el autor quiso poner ante la infanta el espejo de sus padres en el que debía mirarse, pues los Reyes son el espejo político en quien se mira el mundo. Una vez finalizada la obra, el cuadro fue colgado en el despacho de verano de Felipe IV, un lugar al que solo el rey tenía acceso y que indica el cariz familiar y privado que tuvo esta obra para él.
Antecedentes y Consecuentes de la Obra
Este cuadro, tanto por la posición en primer plano del perro como por el recurso del espejo en el fondo, ha sido comparado con el Matrimonio Arnolfini de Van Eyck. A partir del siglo XIX, la pintura de Velázquez se convirtió en fuente de inspiración de los impresionistas, concretamente Manet. En España, Goya se inspiró en Las Meninas para pintar La familia de Carlos IV. En el siglo XX, su obra ha sido motivo de reflexión y reinterpretación por artistas como Bacon o Picasso.