Evolución y Desafíos del Feminismo: De la Ilustración a la Trascendencia

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Perspectiva Histórica y Filosófica del Feminismo

El feminismo contemporáneo enfrenta múltiples desafíos que, aunque reformulados, tienen raíces históricas profundas. Desde las vindicaciones ilustradas de Mary Wollstonecraft, pasando por los reclamos revolucionarios de Olympe de Gouges, hasta el planteamiento existencialista de Simone de Beauvoir, las mujeres han denunciado la subordinación estructural a la que han sido sometidas y han exigido su derecho a ser consideradas sujetos autónomos, no simples reflejos del hombre.

La Doble Moral y el Control Social

Uno de los grandes obstáculos actuales es la doble moral, que juzga con criterios opuestos a mujeres y hombres, especialmente en lo sexual, lo familiar y lo profesional. La sociedad continúa exigiendo a las mujeres que se conformen a un modelo de feminidad domesticado, moralista y sacrificial, mientras aplaude la autonomía y la ambición masculina. Esta contradicción sostiene un sistema hipócrita y conservador, que disfraza de tradición lo que en realidad es una estrategia de control y doblegación.

El Mito del Eterno Femenino

El "eterno femenino", ideal esencialista que reduce a la mujer a su biología o a su papel de madre y esposa, sigue vigente. Como advertía Beauvoir, la mujer no nace, sino que se hace. Esta construcción simbólica la condena a la inmanencia, a un lugar estático, mientras el hombre habita el mundo como proyecto y libertad, es decir, como trascendencia.

Barreras Estructurales: El Techo de Cristal

En este contexto, el techo de cristal es una barrera invisible que impide a las mujeres alcanzar puestos de poder o liderazgo. Esta limitación está directamente vinculada a los estereotipos de género, que asocian a las mujeres con la dependencia o la falta de autoridad, y que deslegitiman su presencia en ciertos espacios, como la política, la ciencia o el deporte.

La Estructura Familiar y el Patriarcado

El feminismo no ataca a la familia en sí, sino a la estructura patriarcal que la sostiene, donde la mujer es subordinada y obligada a postergar sus deseos y proyectos por el bienestar de los otros.

Hacia una Transformación de las Conciencias

En definitiva, la lucha feminista actual continúa la tradición crítica de sus pensadoras fundacionales. Denuncia no solo la exclusión formal, sino la interiorización de roles que impiden a las mujeres reconocerse y ser reconocidas como sujetos plenos. Como escribió Beauvoir, la igualdad no se logrará solo cambiando leyes: hay que transformar las conciencias, las instituciones y, sobre todo, las miradas.

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