Evolución de la escultura y la pintura en el Quattrocento y Cinquecento del Renacimiento
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Escultura del Quattrocento
La escultura no supuso una ruptura con la tradición medieval como ocurrió en la arquitectura. El gótico evoluciona incorporando características renacentistas: belleza clásica, proporciones y la importancia de la figura humana. Se esculpen personajes históricos, mitológicos y religiosos para iglesias. Se trabaja en bronce y mármol. Florencia fue la cuna de la escultura.
Pintura del Quattrocento
Características propias: son pinturas al fresco, predominan los temas religiosos y aparecen temas nuevos. Se desarrolla el estudio de la perspectiva con elementos clásicos.
- Importante el estudio de la figura humana, desnuda o vestida.
- Interés en la naturaleza para crear la perspectiva lineal, donde la mirada se dirige a un punto de fuga, ayudado por edificios para aumentar la profundidad.
- En la Escuela de Florencia se da importancia al dibujo con perfiles precisos, figuras con volumen, colores más planos y poca importancia al estudio de la luz.
Escultura del Cinquecento
La figura gana en movimiento y expresividad.
Miguel Ángel
Miguel Ángel no busca la simple captación de la realidad, sino las características que él consideraba que tenía la belleza. Su vida artística presenta tres fases:
Periodo juvenil
Mantiene características del Quattrocento: figuras con poco movimiento y escasa expresividad. La idea de belleza es mantener estas características. Su obra más famosa de este periodo es La Piedad del Vaticano, una Virgen joven que sostiene a su hijo en brazos, con un estudio anatómico perfecto, poco movimiento y expresividad, y una composición triangular de gran equilibrio.
Madurez
Gana movimiento y expresividad; realiza un estudio anatómico completo.
Vejez
Destaca por su antinaturalismo, casi aproximándose a una propuesta impresionista al dejar la figura menos tallada, más abocetada y nada pulida.
Pintura del Cinquecento
Supone la culminación del clasicismo, aunque finalmente triunfa el manierismo. Es la época de dos grandes maestros y de dos escuelas: Roma y Venecia.
Escuela de Roma: Leonardo da Vinci
Leonardo da Vinci trató infinitos temas pero se consolidó como pintor. Comenzó pintando el Bautismo de Cristo; se aprecia el estudio anatómico del maestro y la dulzura que se observa en los ángeles, porque Leonardo busca una luz sutil mediante el sfumato (permite que la figura esté en penumbra, sin perfiles marcados, tenue, y que las formas se diluyan donde dejan de marcarse las líneas). Una de sus obras importantes es La Última Cena, que quiso innovar en su tratamiento pictórico, aunque presenta problemas de técnica y conservación.