Evolución y géneros de la prosa narrativa en el Renacimiento español
Clasificado en Español
Escrito el en
español con un tamaño de 2,73 KB
La prosa de ficción en el Renacimiento
La prosa de ficción fue el principal género de entretenimiento durante el Renacimiento. El gigante de la ilustración es Polifemo, cuya famosa historia se relata en la Odisea y es retomada por los autores de los siglos XVI y XVII como tema literario. La prosa narrativa de ficción, y sobre todo la novela, se consolidó como el género predilecto. La épica medieval influyó enormemente en la novela de caballerías, dando lugar a la aparición de nuevos subgéneros en este siglo:
Subgéneros narrativos renacentistas
- Novela de caballerías: Triunfaron a finales del siglo XVI. Destacan:
- Tirante el Blanco: Escrita por Joanot Martorell, fue la primera novela de caballerías impresa.
- Amadís de Gaula: Garci Rodríguez de Montalvo revitalizó el género caballeresco adaptando la materia artúrica al gusto cortesano de la época, convirtiendo a Amadís en el símbolo del caballero cortesano.
- Novela pastoril: Cuenta las desventuras amorosas de pastores cultos e idealizados en una naturaleza idílica. Está escrita en prosa, pero incluye canciones, sonetos y poemas.
- Novela bizantina: Protagonizada por una pareja de enamorados que, tras separarse y sufrir múltiples viajes, raptos, naufragios y aventuras, vuelve a encontrarse.
- Novela morisca: Recupera los temas y personajes de los romances fronterizos, narrando historias de amor en el contexto de las últimas luchas entre cristianos y musulmanes.
- Novela picaresca: El mayor éxito de la narrativa renacentista corresponde al Lazarillo de Tormes, obra que inicia la novela picaresca y que, junto con El Quijote de Miguel de Cervantes (publicada un siglo más tarde), supone el inicio de la novela moderna.
El Lazarillo de Tormes
La primera característica es que Lázaro escribe una carta a "Vuesa Merced"; el narrador cuenta la vida del protagonista. Lázaro es un pícaro de condición social muy humilde.
Personajes
Lázaro es un antihéroe que evoluciona negativamente. Sus amos representan la sociedad española y poseen una personalidad compleja, la cual está bien reflejada en la obra.
Estilo y estructura
Los dos rasgos principales del estilo son el realismo (al mencionar lugares reales) y un lenguaje que combina lo sencillo con lo culto. Por ejemplo, destaca el uso del humor negro.
La novela cuenta con un prólogo, donde el protagonista expone las razones por las cuales va a contar su historia, y siete tratados. La estructura externa es circular, mientras que la interna es lineal.