Evolución Literaria de Valle-Inclán, Los Esperpentos y la Poesía Comprometida de Miguel Hernández
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1. Introducción a la Vida y Obra de Ramón María del Valle-Inclán
Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) es famoso por su vida bohemia y por su apariencia estrafalaria. Evolucionó desde una postura tradicionalista a posturas mucho más críticas y comprometidas con su tiempo. Su obra recorre con acierto poesía, novela y, sobre todo, teatro, género en el que alcanzó sus mayores logros: Martes de carnaval, Luces de bohemia, etc.
En sus piezas teatrales hallamos a un escritor vanguardistá que se caracteriza por su afán de renovar la dramaturgia española.
Etapas Literarias de Valle-Inclán
- Modernismo: Valle inició su trayectoria literaria en el Modernismo. Sus cuatro Sonatas (1902-1905), en las que se reconocen las memorias del marqués de Bradomín, están estructuradas en cuatro tiempos, en ellas conviven la elegancia más exquisita y la provocación más amoral. Primeras producciones teatrales: Tragedia de ensueño y El yerno de las almas.
- Primitivismo (1907-1909): Su segunda etapa comienza con las Comedias bárbaras, obras míticas donde aparecen extraños personajes tiránicos, violentos o tarados. Se trata de un "canto" a un mundo en descomposición. Esta trilogía, formada por Águila de blasón, Romance de lobos y Cara de plata, es difícilmente representable. Para algunos críticos, las comedias bárbaras constituyen novelas dialogadas que mantienen una escasa vinculación con el género teatral.
- Distanciamiento artificioso (1910-1920): Durante esta etapa, Valle escribió obras teatrales en verso, diferente del teatro poético modernista de la época. Se trata de experimentos dramáticos donde el autor crea un mundo artificioso, muy literario y estilizado, como La marquesa Rosalinda.
- Los esperpentos: Su última etapa es la de los esperpentos, donde sobresalen Luces de bohemia (1920) y la trilogía Martes de carnaval.
El Esperpento y su Estética
Valle acuñó el término esperpento para referirse a unas obras creadas con una estética personal y renovada. El autor muestra con óptica deformante la realidad para censurar y parodiar la decadente situación nacional. Su intención es mostrar lo absurdo y su disconformidad con la vida española, lo que le aproxima a las preocupaciones de los noventayochistas.
Max Estrella emprende una particular odisea que se desarrolla en los espacios más sórdidos de una nación sumida en la miseria física y moral. Como afirma el propio Max: “España es una deformación grotesca de la civilización europea”. La presencia insistente de la muerte, el empleo de la animalización, cosificación o muñequización, o los frecuentes contrastes y reducción al absurdo serían igualmente otros rasgos que aproximarían esta obra capital al mundo del teatro esperpéntico.
Análisis de Luces de Bohemia
Contexto Histórico y Anacronismo
Es difícil situar el año en que transcurre la trama de Luces de bohemia. La obra acumula de manera intencionada hechos y referencias históricas en un confuso anacronismo, que nos impide ubicar la acción de esta pieza teatral en un tiempo histórico concreto. La alusión a las últimas colonias españolas o los comentarios sobre la revolución rusa, entre otros sucesos, serían temporalmente anacronismos que servirían a Valle-Inclán para producir el efecto deformador que pretende. Esta confusión cronológica constituye un caso más de distanciamiento y permite explicar todo un periodo, desvelando la esencia de una sociedad.
Luces de bohemia, primer esperpento valleinclanesco publicado en 1920 en la revista España, retrata el estado de degradación del sistema político nacido con la Restauración, un sistema que duró más de 50 años y que se caracterizó por la alternancia pacífica del poder de los dos partidos mayoritarios: el liberal y el conservador. Se trata de un régimen que acabó produciendo un sistema corrupto y caciquil donde el movimiento obrero no tenía fácil la entrada y el fraude electoral era lo más recurrente.
La acumulación desproporcionada de la propiedad de la tierra en manos de unos pocos latifundistas, así como los bajos salarios, van a provocar episodios de violencia. Los trabajadores inician su proceso de organización alrededor de dos polos ideológicos: el anarquismo de la CNT y el socialismo simbolizado por las Casas del Pueblo del PSOE. Los obreros recurren a veces a la violencia para luchar por sus derechos, una violencia que aparece reflejada en Luces de bohemia en el preso catalán o en los disturbios callejeros.
Conflictos Sociales y Violencia Política
Cataluña y Madrid vivirán huelgas reprimidas con dureza por las tropas. La revolución rusa de 1917 había dado a los trabajadores de todo el mundo el impulso moral para luchar por sus derechos. La patronal reaccionó ante el levantamiento obrero de forma contundente, acusando de blando al gobierno, y no solo inició la guerra sucia con el pistolerismo blanco, sino que también creó sindicatos libres y asociaciones cívicas que empleaban la violencia armada contra los obreros y ayudaban a la policía en la represión de las manifestaciones.
En 1921 se aprueba la Ley de Fugas, que permitía a las fuerzas del orden fusilar a cualquier preso acusado de haber intentado huir; por eso muere el obrero anarquista, compañero de Max, en prisión. El ambiente de corrupción política se refleja en el esperpento en las alusiones a Maura y Alfonso XIII. Podemos hallar menciones religiosas, como que bautizan al preso catalán como Saulo.
Luces de bohemia manifiesta una honda disconformidad con la España de la época y contiene un duro ataque a la realidad española. Nadie se libra de la crítica: gobierno, empresarios, fuerzas del orden, obreros... son retratados como una masa inculta e incapaz de producir la regeneración de la sociedad española.
Despedida del Modernismo y Nacimiento del Esperpento
Luces de bohemia, primer esperpento valleinclanesco publicado en 1920 en la revista España, constituye el adiós definitivo del autor a la estética modernista y a la bohemia heroica. El mismo significado de despedida tienen otros dos acontecimientos:
- La presencia de la figura de Rubén Darío, con el que Max evoca al parisino Verlaine.
- El hecho de ver al marqués de Bradomín aceptando su derrota del brazo de Darío en el entierro de Max.
Valle es consciente de que los nuevos tiempos hacen imposible la existencia superior del artista aristócrata modernista. Ahora lo que tenemos es, por una parte, un golfillo buscavidas (Don Latino) que poco o nada tiene de heroico y, por otra parte, una multitud de aficionados, niños bien que juegan a ser poetas rebeldes cuyo trabajo será olvidado rápidamente.
Si la vida bohemia ya no es posible, tampoco lo es la estética modernista que la sustenta. Ese descubrimiento lleva a Max a la proclamación de una nueva técnica: el esperpento. Max llega a esa conclusión cuando su vida está a punto de concluir. En este sentido se le ha comparado con Don Quijote, porque ambos emprenden su viaje por la realidad española y ambos perciben antes de morir la sinrazón de su vida anterior.
Por otra parte, Luces de bohemia manifiesta una honda disconformidad con la España de la época y contiene un duro ataque a la realidad española, lo que le aproxima a las preocupaciones de los noventayochistas. En esta obra nadie se libra de la crítica: gobierno, empresas, fuerzas del orden e incluso obreros son retratados como una masa brutal, inculta e incapaz de producir una regeneración de la sociedad española. Todo ello parece remitirnos a las palabras de Max: “España es una deformación grotesca de la civilización europea”.
También se relaciona con el 98 la renovación litera-experimental que intenta superar el estancamiento de la comedia burguesa de Benavente. Valle-Inclán no duda en acercarse a modelos teatrales considerados menores.
Serían igualmente propios de los autores de la Generación del 98 el uso predominante de la prosa, la primacía del diálogo sobre la acción y la recuperación de localismos, arcaísmos o gitanismos. En cambio, la función poética de las acotaciones, la presencia de cultismos o neologismos o el cosmopolitisme nos permiten relacionar esta antitragedia con la estética modernista. Este contraste intencional aproxima aún más a la esencia del esperpento.
Personajes y Estética del Esperpento en Luces de Bohemia
En Luces de bohemia transitan más de 50 personajes a los que el propio autor califica de “enanos que juegan una tragedia”. Procedentes de diversas clases sociales, sobresalen dos personajes principales: Max Estrella y Don Latino de Hispalis.
Max Estrella y su Paralelismo con Alejandro Sawa
Valle-Inclán elabora los rasgos básicos y biográficos del protagonista a partir de la figura de Alejandro Sawa. Sus similitudes con Max Estrella son numerosas: ambos eran escritores, casados con mujeres francesas y murieron ciegos, locos y en la más absoluta miseria después de recibir una carta donde se prescindía de sus servicios en el mundo del periodismo.
Nuestro protagonista, descrito como un héroe clásico, es un poeta frustrado cuya obra no ha tenido éxito y por eso no gana el dinero necesario para subsistir. Vive en una sociedad insensible a la obra literaria y se siente superior al mundo burgués. Max Estrella se puede entender como un alter ego de Valle-Inclán, dado que sus discursos reflejan muchas opiniones, valoraciones y críticas que el autor sostiene sobre la sociedad española.
Max es un personaje extremadamente complejo y lleno de contradicciones. Su ceguera no le impide ver el sufrimiento del pueblo y las injusticias proferidas por los gobernantes. Sin embargo, su carácter no está exento de incongruencias: critica y denuncia la tiranía, pero también sucumbe al poder aceptando una paga del ministro que gasta en champán mientras su familia sufre penalidades.
Max podría haber llegado a ser un personaje trágico, pero la sociedad que le rodea es tan cruel y grotesca que convierte su vida en una existencia patética y absurda. Su degradación se refleja en el muñeco a la que le somete el propio autor. En este sentido, Max es estafado por Zaratustra, engañado por Don Latino y encarcelado como un vil delincuente. Incluso su muerte es ridícula, pues será confundido primero con una borrachera y luego con una catalepsia.
Don Latino de Hispalis
En cuanto a Don Latino, se ha discutido mucho sobre qué personaje real podrá esconderse tras él. Podría ser cualquiera de los modernistas con los que convivía Sawa. De hecho, solía ir acompañado de un can y Valle echó mano de los recursos del esperpento para caracterizar a Don Latino como un perro.
Este personaje fundamental debe entenderse como un desdoblamiento del protagonista. Si Max simboliza la bohemia heroica, modernista y rebelde, Don Latino es el reflejo de la degradación de esta bohemia que ha perdido la pureza de sus ideales y se ha corrompido. Se le puede definir como una persona inmoral. No olvidemos que Don Latino estafa a Max causando sin el menor escrúpulo el suicidio de su mujer y su hija.
Según la crítica, Don Latino reúne varias personalidades simbólico-míticas: la de un Sancho Panza que acompaña a su dueño. Incluso es equiparable en algún caso a la figura del criado “gracioso” típico de la comedia española de los Siglos de Oro.
En resumen, en Luces de bohemia encontramos gran cantidad de personajes de procedencia diversa. La estética del esperpento provoca que dichos personajes sean deformados de diversos modos, hasta convertirlos en auténticos fantoches y peleles.
Evolución General de la Obra de Valle-Inclán
Ramón María del Valle-Inclán es uno de los autores más controvertidos, rigurosos, estrafalarios y geniales que ha dado nuestra literatura. Valle inicia estudios de derecho pero no los termina. Es famoso por su vida bohemia y apariencia estrafalaria. Ideológicamente evolucionó desde una postura tradicionalista a posturas mucho más críticas y comprometidas con su tiempo: los esperpentos.
Su obra recorre con acierto la poesía, novela y, sobre todo, teatro. En sus piezas teatrales hallamos a un escritor vanguardista que se caracteriza por su afán de renovar. Valle-Inclán inició su trayectoria literaria en el modernismo, con sus cuatro Sonatas (1902-1905), consideradas como la mejor manifestación de prosa modernista.
Su segunda etapa, la del primitivismo (1907-1909), comienza con las Comedias bárbaras. Se trata de un canto a un mundo en descomposición. Esta trilogía es difícilmente representable.
La tercera etapa, distanciamiento artificioso (1910-1920): Valle escribe obras teatrales, en su mayor parte en verso. Se trata de experimentos dramáticos donde el autor crea un mundo artificioso, muy literario y estilizado, como La marquesa Rosalinda.
Su última etapa, la más lograda, es la de los esperpentos con Luces de bohemia. Valle acuña el término esperpento para referirse a unas obras creadas con una estética personal y renovadora. El autor muestra con óptica deformante la realidad para censurar y parodiar la decadente situación nacional. Su intención es mostrar lo absurdo, el "sentido trágico" y su disconformidad con la vida española.
Características del Esperpento y su Reflejo en Luces de Bohemia
Luces de bohemia, publicada en 1920 en la revista España, es la primera obra que el autor califica como esperpento, un género creado por Valle-Inclán que consiste en distorsionar nuestro entorno para poder expresar lo trágico, lo grotesco y lo absurdo de la vida española.
Valle-Inclán emplea múltiples procedimientos, como la ridiculización de la realidad. Si la naturaleza del esperpento es crear antratragedia, Luces de bohemia es un ejemplo paradigmático. Los personajes se enfrentan a un destino trágico, pero el distanciamiento del autor nos lo muestra como algo grotesco. De hecho, la muerte de Max es grotesca. No hay nada solemne en su fallecimiento y mucho menos en su velatorio. Max agoniza en la calle, sus últimos momentos son una parodia y su velatorio, una burla risible y cruel. Además, no es su muerte la que cierra la obra, sino que, para mayor escarnio, esta concluye con las palabras de un borracho.
La estética del esperpento también se alcanza por medio de la degradación de los personajes, que se manifiesta a través de tres recursos estilísticos: la animalización, la cosificación y la muñequización.
Por otra parte, la literaturización se utiliza como un recurso más de deformación. Así, el género épico se nos presenta desfigurado: Max es ciego como Homero, y su peregrinación por el Madrid bohemio y nocturno como Ulises desde Troya a Ítaca. Además, en la obra encontramos:
- 1. Referencias a la Divina Comedia: Max guiado por Don Latino como Dante por Virgilio.
- 2. Citas directas a Shakespeare.
- 3. Reminiscencias al Lazarillo de Tormes y al Quijote en los dos protagonistas.
Otro de los recursos del esperpento es la variedad de registros empleados en los diálogos. Subrayamos el uso de un lenguaje pedante y cursi propio de los modernistas y la jerga vulgar de las clases sociales. Incluso se aprecia en Luces de bohemia la combinación de cultismos y gitanismos.
Este contraste o paradoja ya se percibe desde el mismo título: por un lado, juega con la luz, con el brillo de una época modernista en decadencia; pero por otro, la peregrinación bohemia de los protagonistas transcurre por un Madrid alumbrado artificialmente con velas, candiles y lámparas. Se trata de un intencionado claroscuro con el que aspira a degradar la realidad.
El esperpento asimismo se caracteriza por fusionar novela y teatro. Esta indefinición de géneros se hace patente en la función de las acotaciones.
Finalmente, en Luces de bohemia se acumulan de manera intencionada hechos y referencias históricas en un confuso anacronismo, lo cual nos impide situar la acción de esta pieza teatral en un tiempo histórico concreto. La alusión a las últimas colonias españolas (1898), la mención de la Semana Trágica (1909), los comentarios sobre la Revolución rusa (1917), serían sucesos temporalmente anacrónicos que servirían a Valle-Inclán para producir el efecto deformador que pretende.
Compromiso Social y Poético de Miguel Hernández
Nacido en 1910 en el seno de una familia humilde, el oriolano Miguel Hernández Gilabert está considerado uno de los poetas más significativos del siglo XX. Aunque cronológicamente pertenece a la Generación del 36, varios factores lo relacionan con la Generación del 27. Cuando en marzo de 1934 viaja por segunda vez a Madrid, comienza para él una nueva etapa en la que se introducirá en la intelectualidad de la capital y le provocará una crisis personal y poética de la que saldrá su voz definitiva.
Empieza a colaborar en la revista Cruz y Raya, y entabla amistad con algunos de los miembros de la generación del 27, sobre todo con Vicente Aleixandre, cuyo poemario La destrucción o el amor se convertirá en su libro de cabecera, con lo que se decantará por la poesía impura.
En 1931 se incorporará a las "misiones pedagógicas", un proyecto educativo español creado para difundir la cultura general en aldeas y villas donde los índices de analfabetismo eran altísimos. Así comienza el compromiso social del autor de Perito en lunas (1932).
El Estallido de la Guerra Civil y la Poesía Comprometida
El estallido de la Guerra Civil (1936) obliga al autor a dar el paso al compromiso político. Ingresa voluntario en el Quinto Regimiento y más tarde es nombrado jefe del departamento de cultura, desde el que se encargará de la propagación de su poesía en el frente.
Esta poesía quedará recogida en Viento del pueblo (1937), que demuestra que Hernández comprende el poder transformador de la palabra, así como su función social y política. Se trata de un poemario comprometido que denuncia injusticias y se solidariza con el pueblo oprimido. La voz poética se alza ahora para proclamar el amor a la patria, educar a los suyos en la lucha por la libertad e increpar a quienes tiranizan al ser humano.
Pesimismo e Intimismo Final: Cancionero y Romancero de Ausencias
El optimismo de Miguel Hernández comienza a diluirse cuando comprueba la insensibilidad de Europa hacia el drama de España. Esto le provoca una depresión profunda que, pese a la alegría por el nacimiento de su hijo, hace que su poesía derive hacia un progresivo pesimismo intimista. A esta etapa pertenece El hombre acecha (1939), donde el poeta pasa de cantar a susurrar, o dicho de otro modo, de exaltar a los héroes a lamentarse por las víctimas.
Al acabar la guerra es detenido. Cuando sale provisionalmente, entrega a su esposa Josefina un cuaderno manuscrito que había titulado Cancionero y romancero de ausencias, que contenía poemas escritos en 1938 a raíz de la muerte de su primer hijo. Este poemario se amplió con poemas escritos desde la cárcel que los editores recogieron posteriormente. Abordan los temas más obsesionantes de su mundo poético: el amor, la vida y la muerte, sus tres heridas.