Evolución de la Literatura Medieval Española y el Cantar de Mío Cid
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La mentalidad medieval
La religión ocupa el centro de toda la cultura (en el arte hallamos los estilos románico y gótico; en literatura, el Mester de Clerecía, etc.). Estamos en un período de teocentrismo, impregnado de religiosidad, en el que la vida terrenal no tiene importancia, pues se entiende como un tránsito a la verdadera vida eterna.
El surgimiento de las lenguas romances
Comienzan a asentarse las distintas lenguas romances peninsulares (gallego-portugués, navarro-aragonés, castellano, mozárabe, etc.). En un principio, la lengua de prestigio utilizada para la cultura era el latín, quedando reducidas las lenguas romances al ámbito familiar. Poco a poco, empiezan a tomar prestigio estas lenguas que habían surgido de la mezcla entre el latín y el antiguo sustrato peninsular, hasta surgir los distintos romances de los que proceden las actuales lenguas de España. Comienza a componerse una literatura en lengua romance (castellano, gallego-portugués, navarro-aragonés, mozárabe, etc.).
La literatura y lírica medieval
Lírica popular
- Están compuestas en lengua romance.
- Se trata de composiciones sencillas que el pueblo cantaba en sus reuniones, labores del campo o fiestas.
- Se transmiten oralmente.
- Son anónimas.
Lírica culta
- Están escritas en lenguas romances.
- No son anónimas, sino que pertenecen a autores conocidos.
- Se transmiten por escrito.
- Tienen una mayor complejidad literaria y una estructura más elaborada.
El Cantar de Mío Cid
Es el único poema épico castellano conservado casi en su totalidad. Es copia de otro de 1207 en el que se dice que fue escrito por un tal Per Abbat, pero no se sabe quién lo escribió realmente.
Figura del héroe y valores
El Cantar de Mío Cid está basado en los últimos años de la vida de Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador (h. 1043-1099), caballero de las cortes de Sancho II de Castilla y Alfonso VI de Castilla y León. El Cid es un noble de menor linaje, leal y trabajador, todo lo contrario que los infantes de Carrión; también es un buen esposo y padre, súbdito ejemplar y fervoroso cristiano. Otra de las características del Cid es su mesura: es prudente, equilibrado, sagaz y astuto.
Estructura argumental: honra y honor
Las acciones narradas giran en torno a dos asuntos: la honra y el honor.
- Recuperación de la honra: El Cid es desterrado debido a falsas acusaciones y decide llevar a cabo una serie de hazañas que le permiten recuperar su honra.
- Recuperación del honor: Los infantes de Carrión maltratan a sus hijas y él, mediante el riepto, consigue vencerles y acuerda un nuevo matrimonio para sus hijas con los reyes de Navarra y Aragón.
Al recuperar su honra y su honor, el Cid asciende en la jerarquía social respecto a la situación en la que se hallaba antes del destierro y de la afrenta de Corpes.
Características formales y estilo
El poema presenta una rima irregular. Los versos, de entre diez y veinte sílabas, se dividen en dos hemistiquios y se agrupan en series o tiradas. La rima es asonante. En el relato se producen elipsis y prolepsis. El narrador es omnisciente y respeta el orden cronológico. Destaca el uso del discurso dramático.
Otra característica del Cantar es el uso del formulismo para que a los juglares les fuera más fácil memorizarlo, como el uso de fórmulas con función conativa o fática y epítetos épicos. En los versos del Cantar abundan las frases binarias y los pleonasmos. También hay notas de humor.
Estructura del poema
- Cantar del destierro: Narra los sucesos desde la partida de Vivar hasta la victoria del Cid sobre el conde de Barcelona.
- Cantar de las bodas: Desde el comienzo de la campaña levantina hasta las bodas de las hijas del Cid con los infantes de Carrión.
- Cantar de la afrenta de Corpes: Abarca desde la escena del león hasta el desenlace de la historia, con el triunfo final del héroe.