Evolución de los Movimientos Migratorios en Europa
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Las primeras migraciones europeas
En el siglo XIX comenzó la primera gran oleada migratoria desde Europa hacia América, sobre todo a Nueva York.
Llegaban unos 918 000 inmigrantes por año. Entre 1820 y 1920, unos 55 millones de europeos emigraron.
Causas principales:
- Revolución Industrial, que cambió la economía y la población.
- Aumento demográfico (crecía mucho la población).
- Mejoras en el transporte y las comunicaciones, que facilitaron los desplazamientos.
Migraciones forzadas (1920–1950)
Debido a las Guerras Mundiales y a los cambios de fronteras, millones de europeos tuvieron que desplazarse.
En total, 7,5 millones emigraron tras la Primera Guerra Mundial (sobre todo alemanes, polacos y griegos). Durante la Segunda Guerra Mundial, unos 50 millones fueron exiliados, expulsados o deportados. Tras la guerra, 14 millones más tuvieron que trasladarse por cambios territoriales.
La inmigración hacia Europa Occidental (desde 1950)
Después de la Segunda Guerra Mundial, con la creación de la CEE (Comunidad Económica Europea) en 1957, los países necesitaban trabajadores.
Francia, Alemania, Suiza y Bélgica recibieron unos 15 millones de trabajadores, procedentes del Sur de Europa y del Norte de África.
La crisis económica de 1973 frenó esta inmigración y muchos inmigrantes regresaron a sus países. España fue uno de los países que más emigró: entre 1959 y 1973, más de un millón de españoles fueron a trabajar a Europa.
Los movimientos actuales en Europa
En las últimas décadas han aumentado los flujos dentro del espacio de libre circulación de la UE. Muchos trabajadores se mueven desde Europa Central y Oriental hacia Europa Occidental y Meridional. Alemania es el principal destino.
Nuevas oleadas hacia el Sur de Europa
Hoy en día llegan migrantes desde: África Central, América Latina y Asia. Los países del Sur de Europa (como España, Italia o Grecia) son los más receptores.
Llegada de refugiados
Los conflictos en Oriente Próximo, el Norte de África y la guerra entre Ucrania y Rusia han aumentado el número de refugiados que buscan asilo en Europa.
Las dificultades para entrar legalmente provocan que muchos usen rutas peligrosas, lo que causa problemas humanitarios graves (como naufragios o explotación).