Evolución del Teatro Español: De la Posguerra a la Crítica Social (1940-1950)
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El Panorama Dramático Español: De la Restricción a la Denuncia (Décadas de 1940 y 1950)
La situación del teatro en España en la década de los cuarenta estuvo condicionada, por un lado, por la ausencia de figuras de referencia y, por otro, por el férreo control de la creación escénica ejercido por la censura franquista, lo que imposibilitó la existencia de un teatro crítico.
La Década de 1940: Convencionalismo y Evasión
Como consecuencia de este clima restrictivo, la década estuvo marcada por la comedia burguesa, un teatro estéticamente convencional e ideológicamente conservador. Los autores más relevantes de este periodo fueron Jacinto Benavente y Neville, y los temas centrales giraron en torno a la búsqueda de la felicidad.
La Comedia del Disparate
También en estos años se desarrolló una fórmula denominada comedia del disparate, cuya base era el humor absurdo, de raíz vanguardista, ajena a la realidad de la época. Ejemplos claros de esta tendencia son:
- Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura.
- Eloísa está debajo de un almendro, de Enrique Jardiel Poncela.
El Teatro en el Exilio
Entretanto, en el exilio, los grandes dramaturgos españoles continuaron su labor indagando las fórmulas que habían comenzado a cuajar en la España previa a la guerra. Entre ellos destacan:
- Rafael Alberti, quien escribió una tragedia con elementos simbólicos.
- Alejandro Casona, quien siguió el camino de la poesía y el misterio en sus dramas.
La Irrupción del Teatro Comprometido en los Cincuenta
En los años cincuenta, el teatro español comenzó a buscar cauces de expresión más acordes con la realidad que se vivía en el país. Así se inició el camino hacia un teatro comprometido con la realidad política y social, que giró entre dos polos fundamentales:
1. El Teatro Simbólico de Buero Vallejo
Antonio Buero Vallejo se sirvió en sus dramas de una interpretación simbólica. Su teatro pretendía que el espectador tomase conciencia de la trágica condición del ser humano, arrojado a una existencia presidida por el dolor y la incertidumbre. Sus obras admiten una lectura en clave social que implica una crítica de la realidad española. Destacamos su obra fundacional, Historia de una escalera.
2. El Teatro de Agitación de Alfonso Sastre
El teatro de Alfonso Sastre se centró en la denuncia de las injusticias sociales y de la situación política de España. Un ejemplo es La taberna fantástica, denominada por el autor tragedia compleja, en la que se hace patente el abandono social en el que viven los jóvenes de Madrid, empujados al alcoholismo y la delincuencia.