La Expresión del Dolor: Estudio de Figuras Retóricas y Léxico en la Poesía de Miguel Hernández
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Recursos Lingüísticos y Estilísticos en la Poesía del Dolor
1. Figuras Retóricas de Impacto
La hipérbole, sin duda, es uno de los recursos estilísticos más destacados del poema, al igual que las abundantes metáforas empleadas para referirse a la muerte. Estas incluyen:
- “manotazo duro”
- “golpe helado”
- “hachazo invisible”
- “empujón brutal”
En los versos (19-21; 22-24) se observa una anáfora, que también puede verse como paralelismo, al presentar la misma estructura (determinante/sustantivo/adjetivo):
“Un manotazo duro, un golpe helado, / un hachazo invisible y homicida, / un empujón brutal te ha derribado”
Esta repetición incide en la muerte temprana y en el dolor que le impide el perdón al yo poético.
Intensificación del Sufrimiento
A partir de la novena estrofa, abundan las aliteraciones de la /r/, que llevan el dolor a un punto extremo (versos 28-33): “tormenta, piedras, rayos, estridentes…”.
En la segunda parte del poema se emplean nuevas figuras:
- Metáforas adjetivales, como en “almendras espumosas”.
- Personificaciones (“almas de las rosas”).
- Aliteración de la vocal /a/ (“A las aladas almas”).
- Epanadiplosis en el último verso, con la repetición de la palabra “compañero” al inicio y al final de este.
2. Nivel Léxico-Semántico: Símbolos y Connotación
En cuanto al nivel léxico-semántico, Miguel Hernández creó un mundo lleno de símbolos rurales y campesinos, como “hortelano” y “estercola”.
Por otra parte, cabe destacar el juego de palabras con la forma verbal “requiero”, ya que coincide con un posible neologismo vinculado con el verbo re-querer (volver a querer).
El Valor Connotativo Negativo
No cabe duda de que los sustantivos y adjetivos empleados tienen un valor connotativo negativo, lo que constituye una manera directa de transmitir el dolor:
- “herida”
- “brutal”
- “sediento”
- “hambriento”
Además, el autor emplea el campo semántico del cuerpo humano para referirse al cuerpo de Ramón Sijé: “corazón, sangre, calavera…”.
3. Nivel Morfosintáctico: La Subjetividad del Autor
En el nivel morfosintáctico, los adjetivos son abundantes y, en su mayoría, explicativos, lo que dota al poema de una gran subjetividad:
- “desalentadas amapolas”
- “hachazo invisible”
Solo el adjetivo “ajado” tiene valor especificativo, ya que añade una cualidad imprescindible al sustantivo “terciopelo”.
El Tiempo Verbal como Vehículo Emocional
La mayoría de los verbos están en presente del indicativo (“quiero minar”, “quiero besarte la calavera”), haciendo referencia a lo que siente el autor en el momento de la enunciación.
Las formas verbales en pretérito perfecto simple expresan hechos ocurridos anteriormente: “se irán a cada lado”.
Tienen gran importancia los futuros, ya que son el vehículo para mostrar la esperanza que siente el autor en volver a ver a su amigo:
- “volverás a mi huerto”
- “alegrarás la sombra de mis cejas”
Al igual que lo anterior, cabe destacar el empleo de la perífrasis de obligación “tenemos que hablar”, con lo que da a entender que existe una obligación de volver a verse.