Fábulas de Esopo: Lecciones de Vida y Sabiduría Universal
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Fábulas de Esopo: Lecciones de Vida
La cigarra y las hormigas
En la estación de invierno, estando el trigo mojado, las hormigas pasaban frío; una cigarra, estando hambrienta, les pedía alimento. Las hormigas le dijeron: «¿Por qué en verano no recogías alimento?». Ésta dijo: «No descansaba, sino que cantaba con arte». Ellas, habiéndose reído, dijeron: «Pero si en la estación de verano tocabas la flauta, en la de invierno baila».
Moraleja: La fábula muestra que no es conveniente despreocuparse en ninguna situación para evitar pasar penurias y correr peligro.
El viejo y la muerte
Un día, un anciano, habiendo cortado madera y llevándola, recorría mucho camino. Por la fatiga, habiendo depositado la carga, llamaba a la muerte. Apareciéndole la muerte y preguntándole la causa por la que la llamaba, el anciano dijo: «Para que levantes la carga».
Moraleja: La fábula muestra que todo hombre es amante de la vida, aunque sea desdichado.
Los ladrones y el gallo
Unos ladrones capturaron en una casa a un gallo. Éste, pensando que iba a ser sacrificado por ellos, decía: «Soltadme, pues soy útil para los hombres despertándoles para sus tareas». Ellos dijeron: «Pero por esto mismo nosotros te sacrificamos, pues al despertar a aquellos, no nos permites robar».
La mujer y la gallina
Una mujer viuda tenía una gallina que cada día ponía un huevo para ella. Pensando que si le daba más comida a la gallina pondría dos al día, hizo esto. La gallina, habiéndose puesto gorda, ni una sola vez al día ponía huevos.
Moraleja: La fábula muestra que los que desean más por codicia, muchas veces pierden lo que ya tienen.
El caballo y el asno
Un hombre tenía un caballo y un asno. Caminando ambos por el camino, dijo el asno al caballo: «Quita de mí la carga si deseas que yo esté vivo». Éste no obedeció. El asno, habiéndose caído de la fatiga, se murió. Colocándole el dueño al caballo todas las cosas y también la piel del asno, lamentándose el caballo gritaba: «¡Ay de mí! ¿Qué me sucedió? Pues no habiendo querido coger una pequeña carga, soporto ahora todo el peso y también la piel».
Moraleja: La fábula muestra que los poderosos, compartiendo con los débiles, lograrán salvarse ambos en la vida.
El nogal
Un nogal, estando situado en un camino, llevaba mucho fruto. Los caminantes lo sacudían con piedras y con palos para obtener las nueces. Éste, tristemente, dijo: «¡Oh, desgraciado de mí!, puesto que a los que contento con mi fruto recibo, me pagan con crueles gracias».