Fachadas vegetales: soluciones sostenibles para integrar arquitectura, bioclimática y reutilización
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Planteamiento general del tema
Debido a la intensa y perjudicial actividad humana sobre el mundo, la sociedad, hoy día más que nunca, se encuentra ante la necesidad de un desarrollo sostenible que sea capaz de integrar eficazmente el desarrollo económico con la preservación del medio ambiente —entendiéndolo como un todo— que la sustenta. Es por eso que, en respuesta a esta situación, la arquitectura debe responder de distintas maneras: a través del uso de fachadas vegetales, el reciclaje, la reutilización de materiales recuperados de la construcción, la arquitectura orgánica, la arquitectura verde, la arquitectura sostenible y la arquitectura bioclimática para potenciar temas como fuentes de energía o materias primas incorporadas en las edificaciones con estas tendencias de diseño.
Tecnologías y aplicaciones
Varios países ya son pioneros en lo que al uso de fachadas vegetales se refiere. La tecnología aplicada para la producción de arquitectura sostenible involucra conocimientos que van más allá de los temas básicos a resolver para un proyecto e integran tecnologías que contribuyan a un beneficio bioclimático y a menores costos para su producción.
El impacto que la humanidad ha tenido sobre el ambiente, producto del acelerado crecimiento demográfico y el "progreso" desde el punto de vista tecnológico y económico, está total y críticamente emparentado al diseño, a la armonía con las variables que influyen sobre la edificación, al sistema de recolección, tratamiento y disposición, e impacto final que las fachadas generarán durante largos periodos en los que las edificaciones se mantienen en uso.
Innovaciones en fachadas y referentes
Uno de los cambios tecnológicos más grandes de nuestro tiempo es el avance que algunas obras han desarrollado al limitar la cantidad de materiales artificiales —concreto y vidrio principalmente— en las fachadas y reutilizar gran cantidad de los desechos de la construcción, además de devolver a la naturaleza parte de esa área verde que el edificio ocupa con su emplazamiento. Como bien lo mencionaba el arquitecto Charles-Édouard Jeanneret-Gris —más conocido, a partir de la década de 1920, como Le Corbusier— quien en su tratado Los 5 puntos de la arquitectura nos enseña el concepto de “la quinta fachada habitable” o “techo jardín”. De esta manera no solo devuelve la misma cantidad de vegetación que en área (m2) ocupa el edificio, sino que es la forma en la que consigue protegerlo de los cambios de temperatura exterior.
Beneficios de las fachadas vegetales
El uso de fachadas verdes es una alternativa arquitectónica para:
- Controlar el efecto invernadero.
- Reducir la temperatura interna de la edificación.
- Disminuir el consumo de energía, optimizando la eficiencia energética.
- Mejorar la estética del edificio.
- Prolongar la vida útil de los distintos materiales utilizados para su estructura.
Costos y rentabilidad
Los costos deben ser analizados en profundidad, ya que en una primera fase pudiera parecer alta la inversión que se debe realizar para la incorporación de una fachada vegetal en el diseño de una edificación, o para la adaptación de una ya existente; pero, al evaluar otros aspectos y la rentabilidad generada a largo plazo, se convierte en una opción ampliamente viable al momento de decidir cuál será el diseño de las fachadas de una edificación. La utilización de vegetación en la construcción está considerada como una de las tecnologías más limpias y una de las que permite, en conjunto con la reutilización de los residuos, un importante ahorro de energía.
Las fachadas vegetales poseen importantes atractivos frente a la utilización de materias primas naturales. La gran ventaja radica en que solucionan paralelamente la eliminación de materiales de desecho y que, por medio del aprovechamiento de la vegetación, se reduce la cantidad de recursos naturales primarios a extraer.
Gestión, normativas y sostenibilidad urbana
El cálculo de operaciones relacionadas con la gestión para el uso de fachadas vegetales no soluciona por sí mismo la problemática ni la influencia que aporta la arquitectura sobre los desarrollos sostenibles, pero sí ayuda a visibilizar las cantidades, energías invertidas y toxicidad de los edificios de forma más exhaustiva. Estos datos y el control mediante normativas para la gestión de proyectos que incorporen y se adapten a los cambios ambientales, emplazándose adecuadamente y tomando en cuenta la orientación, configuración, disposición de aberturas, tratamiento de fachadas, etc., son un paso adelante para llegar a alternativas de reciclaje, reutilización o cambios del sistema de construcción para la prevención y concientización en la formación de ciudades más verdes y que generen menos calor.