Fases del Sueño y Trastornos: Todo lo que Necesitas Saber para un Descanso Reparador
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EL SUEÑO
¿Qué es el sueño?
Es un estado fisiológico activo, ya que durante el sueño el cerebro sigue trabajando. Es rítmico; aparece cada 24 horas y se alterna con el otro estado de conciencia básico: la vigilia.
Durante el sueño se producen cambios fisiológicos de la actividad cerebral, disminución de las funciones corporales y cambios en la conciencia. Mientras soñamos, el pulso se acelera, la presión sanguínea y la respiración son irregulares y desaparece el tono muscular. Se sueña todas las veces, aunque hay en ocasiones que no lo recordamos.
Técnicas de registro del sueño
- Electroencefalograma: mide la actividad eléctrica cerebral.
- Electrooculograma: mide los movimientos oculares.
- Electromiograma: mide el tono muscular.
- Oximetría: mide la cantidad de oxígeno en sangre.
Fases del sueño
Fase NO REM
Esta etapa se divide en cuatro subfases:
- Fase 1 (Adormecimiento): Estamos relajados y, aun así, se pueden percibir estímulos exteriores. Se produce una disminución del ritmo cardíaco, los músculos se relajan y la respiración es irregular. Representa el 5% total del sueño; si despertamos en esta fase, creemos que no hemos dormido.
- Fase 2 (Sueño ligero): Es un sueño algo más profundo que en la fase 1. Hay un descenso de la temperatura corporal y no se perciben estímulos del exterior. Supone un 50% de la fase total del sueño.
- Fase 3 (Transición al sueño profundo): El tono muscular, el ritmo cardíaco y respiratorio disminuyen más; no hay movimientos oculares. Esta fase es fundamental para conseguir un descanso óptimo. Si se despierta a la persona, se produce confusión o desorientación.
- Fase 4 (Sueño profundo): La relajación muscular es total. El sueño profundo dura aproximadamente 1 hora y, después de pasar un tiempo en la fase 4, se regresa a las fases 1, 2 y 3. En esta etapa se pueden producir episodios de sonambulismo o hablar dormido (somniloquia).
Fase REM
En esta fase se producen la mayoría de los sueños y se caracteriza por el movimiento rápido de los ojos. Representa el 25% total del sueño en adultos (en los bebés llega al 50%). Es fundamental para el desarrollo cognitivo y la fijación de los aprendizajes.
Durante la noche se producen de cuatro a seis ciclos de unos 90 minutos. El sueño NO REM comprende el 80% y el REM el 20%.
¿Qué es dormir bien?
Dormir bien implica:
- Dormir un número de horas suficientes para afrontar el día de forma satisfactoria.
- Sentirse descansado por la mañana.
- No levantarse durante el sueño.
- No despertarse sin causa aparente.
- No tener pesadillas recurrentes.
¿Cómo podemos evitar los trastornos del sueño?
Para mantener una buena higiene del sueño, se recomienda:
- Planificar actividades relajantes durante el día, en especial antes de acostarse.
- Evitar dibujos o escenas violentas, de terror y agresivas antes de acostarse.
- Conocer sus preocupaciones y ayudarle a enfrentarse a ellas y a solucionarlas.
- Considerar la separación (padres-hijos) como una cosa normal.
- Enseñarle a seguir durmiendo SOLO cuando se despierte.
- Establecer el hecho de acostarse como una rutina, con su horario y lugar.
- Conocer sus limitaciones, miedos y ansiedades para poder hacerles frente.
- Marcar los límites adecuados con seguridad, firmeza y cariño.
- Refuerzo positivo: Reconocerle lo bien que duerme y evitar castigos.
- Acompañar y enseñar al niño a dormir.
Trastornos del sueño
Disomnias
Afectan a la cantidad, calidad y duración del sueño. Entre ellas se encuentran:
- Insomnio.
- Hipersomnia.
- Narcolepsia.
- Apnea del sueño.
- Trastornos del ritmo cardíaco.
Parasomnias
Son alteraciones que ocurren durante el sueño o durante la transición del sueño a la vigilia. Son habituales en los niños, ya que muchas forman parte de su desarrollo normal, aunque en algunos casos se hacen crónicas. Incluyen:
- Pesadillas.
- Terrores nocturnos.
- Sonambulismo.
- Bruxismo.
- Somniloquia.
Insomnio
Es el trastorno más frecuente. Se define como la dificultad para iniciar o mantener el sueño, con despertares frecuentes y problemas para conciliar el sueño de nuevo sin ayuda. Se suele dar por malos hábitos o problemas psicológicos (que es lo menos común). Puede ser:
- Transitorio: causado por estrés, cambios de horario en la rutina, viajes o crisis emocionales.
- Crónico: se produce por problemas orgánicos, psiquiátricos, migrañas, entre otros.