Figuras Literarias del Siglo de Oro: Lope, Góngora, Quevedo y Calderón
Clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 2,85 KB
Lope de Vega (1562-1635)
Nacido en Madrid, fue un poeta y dramaturgo muy querido por las clases populares. Su vida estuvo marcada por diversos episodios amorosos y sentimentales, ordenándose sacerdote tras cumplir los cincuenta años. Cultivó la poesía lírica (popular y culta) y la poesía épica.
- Poesía lírica popular: Compuesta por romances y letrillas para cantar, muchas de ellas integradas en sus comedias.
- Poesía lírica culta: Destacan obras como las Rimas humanas.
- Poesía épica: Ejemplo notable es La Gatomaquia.
Luis de Góngora (1561-1627)
Nacido en Córdoba en el seno de una familia ilustre, cursó estudios en la Universidad de Salamanca y ejerció como capellán del rey en Madrid. Escribió romances, letrillas populares, sonetos y dos poemas mayores: la Fábula de Polifemo y Galatea y las Soledades.
Su poesía se caracterizó por la gran variación de temas, la elaboración formal, el uso abundante de recursos poéticos y la combinación de métrica tradicional y culta. Góngora es reconocido como el máximo representante del culteranismo.
Francisco de Quevedo (1580-1645)
Nacido en Madrid, su vida transcurrió vinculada a la Corte y a la actividad política, lo que le permitió observar con dolor el comienzo de la decadencia española. Por orden del Conde-Duque de Olivares, fue encarcelado en San Marcos de León. Es el máximo representante del conceptismo.
Su creación poética se clasifica en:
- Poesía política: Donde plasmó su visión crítica de España.
- Poesía moral y filosófica: Trataba temas como el desengaño, la brevedad de la vida y la muerte.
- Poesía satírica: Enfocada en la burla de personajes y situaciones.
- Poesía amorosa.
Tirso de Molina
Autor de El Burlador de Sevilla. Con esta obra se inició en nuestra literatura el mito de "Don Juan", que más tarde retomaría José Zorrilla en el siglo XIX con su obra Don Juan Tenorio.
Calderón de la Barca
Escribió cerca de cien obras dramáticas dotadas de una extraordinaria fuerza y un profundo sentido moral. Sus características teatrales son:
- Sus obras poseen una estructura impecable.
- Presentan un marcado fondo intelectual e ideológico.
- Sus personajes adquieren, a menudo, un valor universal al encarnar virtudes.
- Es el autor que lleva al extremo el tema del honor: la simple sospecha de infidelidad podía acarrear la muerte.
- Utiliza un lenguaje altamente elaborado.