Filosofía de Agustín de Hipona: fe, razón y la Ciudad de Dios
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Agustín de Hipona: máximo representante de la filosofía patrística
Agustín de Hipona: máximo representante de la filosofía patrística. Basa su filosofía en Platón y en el neoplatonismo.
Fe y razón
Fe y razón: Dios creador del universo y dogma de fe. "Conocer para creer": el conocimiento al servicio de la creencia. "Creer para conocer": solo quien cree puede llegar al conocimiento. Ni siquiera se plantea demostrar la existencia de Dios porque es una verdad inmutable, un dogma; es evidente en sí mismo y para nosotros mismos. Posee todas las características del Dios cristiano: puro, eterno. Dios en su mente tiene lo creado, todos los modelos y ejemplares que existen en el universo.
Ser humano
Ser humano: está compuesto de cuerpo y alma inmortal, pero que no es eterna. Para explicarlo se basa en dos teorías, pero no le convencen plenamente:
- Creacionismo: idea de que las almas son creadas por Dios y que nacemos con el pecado original.
- Traducianismo: teoría de la transmisión o fragmentación del alma a partir de los padres.
Gnoseología
Gnoseología: aparece la teoría del iluminismo: los dogmas de fe, Dios los pone en cada ser humano en su interior. En la introyección se completa con la autotrascendencia, cuando encontramos las verdades en nosotros mismos, una idea de perfección en seres imperfectos. No podemos contemplar a Dios porque solo percibimos con los sentidos; por lo tanto, necesitamos iluminarnos. Con el iluminismo y la trascendencia llegamos a la sabiduría.
Conocimiento
Conocimiento:
- Sensorial: conocimiento de lo sensible, percibido por los sentidos; considerado conocimiento inferior o falso en la escala del saber.
- Racional: un conocimiento más verdadero que se desarrolla en dos ámbitos: la ciencia (cosas sensibles y temporales) y la sabiduría (verdades universales y el conocimiento de Dios).
Ética
Ética: solo nace el bien en quien conoce y el mal en quien no conoce. Agustín de Hipona reconoce a la persona virtuosa como quien se acerca, a través de acciones libres, a Dios; esto implica el concepto de libre albedrío. Aparece la voluntad como aquello que motiva las acciones que nos acercan a Dios, pero también necesitamos la gracia divina para poder alcanzar la máxima felicidad que podemos contemplar: ver a Dios. Comienza a existir un código moral y se plantea la problemática del mal.
- Mal físico: entendido como castigo de Dios.
- Mal moral: relacionado con la libertad de los seres humanos para decidir entre el bien y el mal.
Política
Política: en la obra La Ciudad de Dios plantea que la historia es lineal y con sentido progresivo. Describe dos ciudades:
- Ciudad terrenal: los no creyentes y los no virtuosos; la ciudad del mal.
- Ciudad de Dios: los creyentes y los virtuosos; la ciudad del bien.