La Filosofía de Nietzsche: El Superhombre, la Muerte de Dios y la Transmutación Moral
Dios, el Ser Humano y la Moralidad en Nietzsche
Nietzsche afirma que el hombre es un animal cuya única arma para defenderse del mundo es la inteligencia. El hombre es un ser débil e indignante y, sin embargo, se cree el centro de la naturaleza. Por ello, Nietzsche considera que el hombre debe ser solo un puente hacia el Superhombre.
El Proceso Evolutivo hacia el Superhombre
El hombre sigue un proceso evolutivo, es algo cambiante (en tanto que es vida) y, tras una serie de transformaciones, conseguirá superarse a sí mismo en el Superhombre, aquel que tiene Voluntad de Poder, no de verdad.
La Crítica a la Moral Tradicional: La Moral de Esclavos
El hombre débil, previo al Superhombre, sigue los dictados de la moral tradicional. Se trata de una moral de esclavos donde lo importante es el rechazo a la vida. Es antinatural, niega los instintos vitales, y su fundamento ha sido Dios.
Dios como Fundamento de la Verdad Única
Dios ha sido el fundamento no solo de la moral, sino también de la idea de que existe una verdad única y de que la vida individual y propia debe ser sacrificada por otra futura. Así, Dios es el gran enemigo frente al surgimiento del Superhombre que tiene Voluntad de Poder. Por ello, para que el Superhombre pueda llegar, para afirmar la vida, hay que acabar con Dios: matar a Dios.
El Nihilismo y la Oportunidad de la Muerte de Dios
En la época moderna, Dios ha muerto, todos los valores tradicionales se derrumban, surgiendo una nueva época dominada por el nihilismo. Este puede tener dos sentidos:
- Negativo: Con el derrumbe de los valores tradicionales se cae en la pasividad, en el sinsentido de la existencia.
- Positivo: La muerte de Dios es la oportunidad para la transmutación de los valores y el surgimiento del Superhombre.
La Transmutación Radical de los Valores
Deben transmutarse los valores. Esto no implica solo crear valores diferentes, sino cambiar radicalmente la misma forma de valorar. La transmutación de los valores implica que ya no se valorará desde el resentimiento contra la vida, sino desde la Voluntad de Poder, desde los instintos que potencian la vida.
El Superhombre: Destructor y Creador
Esta transmutación será hecha por el Superhombre, producto de la evolución desde el hombre débil, racional y dominado por la Voluntad de Verdad, hacia un hombre fuerte, con Voluntad de Poder, destructor y creador que acepta lo trágico de la vida y sus diversas perspectivas.
Las Tres Metamorfosis del Espíritu
Esta evolución del espíritu hasta el Superhombre pasa por tres estadios:
- El Camello: Que todavía asume su deber racional.
- El León: El nihilista que se rebela frente a todo, pero aún es incapaz de crear nuevos valores.
- El Niño: Que hace de la vida un juego y una creación artística.
Este último es la representación del Superhombre, que tiene la Voluntad de Poder y admite la vida como un eterno retorno. El Superhombre es contrario al igualitarismo. Vive en un mundo sin trascendencia donde hace de su vida su creación. Así, el Superhombre es el creador de su propia vida como una obra de arte.