Filosofías de la Felicidad: Estoicismo, Carpe Diem y Autorrealización Personal
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El Estoicismo: Filosofía para la Tranquilidad del Alma
El Estoicismo fue a la vez un conjunto de doctrinas filosóficas, una manera de vivir y una determinada visión del mundo y de la vida. Se inició en Grecia alrededor del siglo III a. C. y se extendió también por el Imperio Romano.
Principales Figuras del Estoicismo
- Zenón de Citio
- Séneca
- Marco Aurelio
La Felicidad Según el Estoicismo
Esta fue una filosofía para tiempos difíciles. La felicidad no consistía en el placer y la ausencia de dolor, porque si consistiera en eso, no sería permanente ni duradera, ya que no depende de nosotros y nadie está libre de dolor. La felicidad consistía en la paz y la tranquilidad del alma.
El camino hacia esta paz radicaba en la indiferencia hacia el mundo exterior y en el control de las emociones y los deseos. La virtud consistía en aceptar de buen grado el destino.
Destino y Razón Universal
Como creían en el destino, todo lo que pasaba estaba gobernado por una razón universal que algunos estoicos llamaron Divinidad. En vez de quejarse, hay que aceptarlo y sacar el mayor provecho de las cosas malas para hacernos fuertes y mejorar nuestro carácter. No podemos cambiar el exterior, pero sí nuestro interior.
Lo importante, decía Séneca, no es cuánto sufres, sino cómo lo sufres.
Carpe Diem: La Importancia de Vivir el Presente
Bajo esta perspectiva, la felicidad absoluta no existe; solo hay algunos momentos de felicidad. Lo que hay que hacer es vivir el momento del presente y aprovechar lo bueno antes de que el paso del tiempo y los años nos lo quiten.
Semejanzas Filosóficas sobre la Búsqueda de la Felicidad
Existen puntos en común entre las distintas corrientes filosóficas respecto a la felicidad:
- Aunque la mala y la buena suerte pudieran influir en la felicidad, esta tiene que ver fundamentalmente con nuestro modo de ser o carácter.
- Si Aristóteles, Epicuro y los estoicos nos dicen que el ser humano aspira a la felicidad, este debe asumir el control de su propia vida con vistas a definir el modo de ser más conveniente para alcanzarla.
En este sentido, nosotros somos a la vez la obra de arte y el artista.
El Budismo y el Cuidado de Uno Mismo
Desde la perspectiva budista, «acordarme de mí misma» es ser consciente de mis pensamientos y emociones. «Ocuparme de mí misma» es ocuparme de todo lo que concierne a mi propio cuidado, lo cual es fundamental para mi felicidad.
Autorrealización: Satisfacción y Plenitud Personal
Uno es feliz cuando llega a realizarse a uno mismo. La felicidad es estar satisfecho con uno mismo y con lo que uno es.