Formación de Cordilleras y Orógenos: Tipos y Características
La Formación de las Cordilleras: Los Orógenos
Los orógenos son alineaciones montañosas cuyo origen está ligado a las zonas de subducción y a los movimientos de las placas tectónicas. Según su origen, podemos distinguir cuatro tipos de orógenos:
Arcos de Islas
Se forman cuando la placa cabalgante, compuesta por litosfera oceánica, da lugar a un archipiélago lineal de islas volcánicas, conocido como arco de islas. Estas zonas se caracterizan por una intensa actividad volcánica y sísmica.
Las islas se forman por el levantamiento del prisma de acreción, comprimido por la placa subducente, y como resultado del vulcanismo. Las fosas oceánicas que se forman junto a los arcos de islas son las más profundas de la Tierra. El elevado riesgo sísmico y volcánico trae asociados otros riesgos, como la formación de tsunamis.
Orógenos Térmicos
Cuando la placa cabalgante está formada por litosfera continental, se origina un relieve volcánico denominado orógeno térmico. Los Andes son un ejemplo de relieve formado por este proceso. También se forma una fosa oceánica, aunque menos profunda que en los arcos de islas, ya que acumula un gran espesor de sedimentos procedentes de la erosión del continente.
La corteza oceánica experimenta procesos de metamorfismo y fusión, originando magmas que tienden a ascender y que dan lugar a erupciones volcánicas y plutónicas.
Orógenos de Colisión
La corteza continental está compuesta principalmente por rocas graníticas poco densas que no pueden hundirse en el manto. Los continentes son empujados pasivamente por la extensión del fondo oceánico que se produce en las dorsales y pueden colisionar entre sí. Cuando se produce el choque entre dos placas continentales, ninguna puede subducir y se produce un orógeno de colisión.
En los orógenos de colisión, el proceso predominante no es el vulcanismo, sino la tectónica. El relieve está formado por el plegamiento de los materiales de ambas placas y de los sedimentos que se habían acumulado entre ellas antes de que se produjera la colisión. El rozamiento entre ambas placas produce magmatismo y metamorfismo, lo que da lugar a que el orógeno presente un núcleo plutónico y metamórfico.