François Couperin y Jean-Philippe Rameau: Pilares de la Música Barroca Francesa
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François Couperin y Rameau
Entre aquellos que más activamente pedían la fusión de los gustos francés e italiano se encuentra François Couperin. Su carrera refleja la creciente difusión del mecenazgo en Francia: fue organista del rey y de la iglesia de San Gervais de París, aunque ganó mucho dinero enseñando clave a miembros de la aristocracia y publicando su propia música. Sus suites consistían en colecciones sueltas de piezas en miniatura, la mayor parte en ritmos de danza y en forma binaria, pensadas para el entretenimiento de intérpretes aficionados. Debemos destacar su libro de clavecín L’art de toucher le clavecin, el cual es una de las fuentes más importantes de la práctica interpretativa del Barroco francés. En su música de cámara, Couperin sintetizó el estilo francés y el italiano. Admiró la música tanto de Lully como de Corelli, y lo podemos comprobar por sus diversas suites para dos violines y clave.
Jean-Philippe Rameau: Innovación Teórica y Composición
Jean-Philippe Rameau desarrolló una carrera artística inusual; ejerció como organista en provincias durante dos décadas, fue reconocido como teórico musical y alcanzó la fama como compositor. Rameau escribió tanto óperas como piezas para clave, sonatas, cantatas y motetes. Su teoría de la música ocupó a Rameau durante toda su vida. Inspirado por las obras de Descartes y de Newton, Rameau enfocó la música como una fuente de datos empíricos que podían explicarse sobre principios racionales.
Fundamentos de la Armonía y la Acústica
Rameau intentó fundamentar la práctica de la armonía sobre las leyes de la acústica. Consideró la tríada y el acorde de séptima los elementos primordiales de la música y derivó ambos de las consonancias naturales de la quinta justa, la tercera mayor y la tercera menor. Rameau afirmaba que un acorde mantiene su identidad a través de todas sus inversiones y que la armonía de un pasaje se define por la progresión de las fundamentales y no por la nota más grave. Estos conceptos fueron revolucionarios en su época. Él fue el que puso los términos de tónica, dominante y subdominante como pilares de la tonalidad. Rameau fue una de las personalidades musicales más complejas y productivas del siglo XVIII. Él es un caso único entre los grandes compositores por ser analista tanto como creador.