El Franquismo de 1939 a 1959: Ideología, Instituciones y Política Exterior
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El Franquismo (1939-1959): Fundamentos Ideológicos y Organización del Régimen
Tras la victoria en la Guerra Civil en 1939, Francisco Franco estableció en España una dictadura fundamentada en ideas tradicionales del siglo XIX, combinadas con la simbología del fascismo europeo. Franco defendía la unidad de España, el orden, la autoridad, un catolicismo exacerbado y el rechazo absoluto al comunismo y a las fuerzas de izquierda. En esta etapa inicial, contó con la colaboración destacada de su cuñado, Ramón Serrano Suñer.
Características del Estado Franquista
El régimen se definió como totalitario y militarista, caracterizado por la ausencia de un parlamento democrático, la supresión de la libertad de expresión y la concentración de poderes en Franco como jefe absoluto del Estado, del Gobierno, del partido único y del ejército. Se prohibieron los partidos políticos y los sindicatos de clase; en su lugar, todas las fuerzas afines se agruparon en Falange Española Tradicionalista y de las JONS (FET y de las JONS), creándose un sindicato vertical único que integraba a obreros y empresarios.
Control Social y Represión
El control de la sociedad se ejercía mediante una estricta censura en los medios de comunicación y una dura represión contra quienes habían apoyado a la Segunda República. Para ello, se promulgaron leyes punitivas fundamentales:
- Ley de Responsabilidades Políticas (1939)
- Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940)
Institucionalización del Régimen
Para organizar jurídicamente el Estado, se aprobaron las denominadas Leyes Fundamentales, entre las que destacan:
- Fuero del Trabajo (1938)
- Fuero de los Españoles (1945)
- Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado (1947): definía a España como un reino, aunque sin monarca, estableciendo a Franco como jefe vitalicio.
Posteriormente, Franco pactó con Don Juan de Borbón para que su hijo, Juan Carlos, fuera educado en España como su futuro sucesor. La Iglesia católica otorgó un apoyo fundamental al régimen (nacionalcatolicismo) a cambio de amplios privilegios en el sistema educativo y en la vida social.
Evolución Internacional: Del Aislamiento a la Apertura
La Segunda Guerra Mundial y el Aislamiento
Durante la Segunda Guerra Mundial, Franco mostró su simpatía por las potencias del Eje (Alemania e Italia), llegando a enviar a la División Azul para combatir contra la URSS. No obstante, en 1943, ante el cambio de rumbo del conflicto, España retornó a la neutralidad. Al finalizar la guerra en 1945, el carácter fascista del régimen provocó el aislamiento internacional de España por parte de las potencias vencedoras.
La Guerra Fría y el Reconocimiento Exterior
El inicio de la Guerra Fría transformó la situación: la posición estratégica y el marcado anticomunismo de Franco propiciaron un acercamiento con Estados Unidos. A partir de 1949, las relaciones mejoraron significativamente:
- 1953: Firma de los acuerdos militares y de ayuda económica con EE. UU. (Pactos de Madrid) y el Concordato con la Santa Sede.
- 1955: Ingreso de España en la ONU, lo que supuso el fin definitivo del ostracismo internacional.
El Cambio de 1957 y los Tecnócratas
Este reconocimiento exterior coincidió con una crisis interna que derivó en una remodelación del gobierno en 1957. Entraron en el gabinete los ministros tecnócratas, vinculados al Opus Dei, quienes impulsaron una necesaria apertura económica y un plan de estabilización siguiendo los modelos de Europa occidental, marcando el fin de la autarquía.