Frege: La Distinción Clave entre Sentido y Referencia en la Filosofía del Lenguaje
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La Distinción entre Sentido y Referencia en Frege
Oraciones de Identidad y el Valor Cognitivo
Consideremos las siguientes oraciones de identidad: «El lucero del Alba es igual al lucero del Alba» y «El lucero del Alba es igual al lucero Vespertino». Ambas oraciones tienen la misma referencia, que es el planeta Venus, y, por lo tanto, ambas son verdaderas. La referencia de una oración, según Frege, es su valor de verdad, y este se determina por la referencia de sus componentes (principio de composicionalidad).
Sin embargo, a pesar de tener la misma referencia, estas oraciones poseen un sentido distinto. La primera es una tautología (A=A) que no aporta nuevo conocimiento, mientras que la segunda expresa un descubrimiento astronómico significativo. El sentido es el "modo de presentación" del objeto y corresponde al pensamiento o proposición que la oración expresa. Si sustituimos elementos correferenciales (lucero del Alba por lucero Vespertino), el pensamiento —es decir, el sentido— cambia. Por ello, el pensamiento no puede ser la referencia de la oración.
La Referencia de los Predicados como Funciones
En el caso de los predicados, como «es gordo», su referencia no es un objeto, sino una función, que Frege describe como una entidad no saturada. Una función toma un objeto como argumento y le atribuye un valor de verdad (verdadero o falso).
- Un nombre propio como «manzana» designa una entidad saturada, un objeto completo que no necesita de nada más para tener referencia.
- Un predicado como «es roja» es una entidad no saturada que necesita un objeto para completarse, ya que siempre es predicado de algo.
La referencia de un predicado es, por tanto, una función que, al aplicarse a la referencia de una entidad saturada (un objeto), determina la referencia de la oración completa, es decir, su valor de verdad.
En la oración «Platón admira a Sócrates», el predicado es «admira a». Podríamos pensar que su referencia es la relación de admiración entre dos personas. Sin embargo, para Frege, esta interpretación no es viable, ya que reduciría el predicado a otro tipo de nombre o sintagma nominal, perdiendo su carácter funcional y no saturado.
El Problema de las Referencias Oblicuas
El principio de composicionalidad parece fallar en ciertos contextos, conocidos como "contextos opacos" o de "actitud proposicional". Analicemos el siguiente caso:
- La Tierra es redonda. (Referencia: Verdadero)
- La Tierra = el 3.º planeta desde el Sol. (Ambos términos tienen la misma referencia)
- El 3.º planeta desde el Sol es redondo. (Referencia: Verdadero)
- Colón afirmó que la Tierra era redonda. (Referencia: Verdadero, históricamente impreciso pero asumámoslo para el ejemplo)
- Colón afirmó que el 3.º planeta desde el Sol era redondo. (Referencia: Falso)
Como vemos, al sustituir «la Tierra» por «el 3.º planeta desde el Sol» (términos con la misma referencia), el valor de verdad se mantiene de la oración 1 a la 3, cumpliendo el principio. Sin embargo, al hacer la misma sustitución en la oración 4, obtenemos la oración 5, que es falsa, ya que Colón nunca afirmó tal cosa. Esto es lo que se conoce como el problema de la referencia indirecta u oblicua.
La Solución de Frege: El Sentido como Referencia
Frege argumentó que esta aparente violación del principio de composicionalidad se debe a que, en estos contextos, las palabras no tienen su referencia habitual (directa). En su lugar, adquieren una referencia indirecta.
Las condiciones de verdad de las oraciones 1 y 4 son distintas:
- Para que la oración 1 sea verdadera, el objeto (la Tierra) debe poseer la propiedad de ser redondo.
- Para que la oración 4 sea verdadera, el sujeto (Colón) debe haber afirmado la proposición «que la Tierra era redonda».
La solución de Frege es que, en la oración 4, la referencia de la cláusula subordinada «que la Tierra era redonda» no es su valor de verdad (como sería en un contexto directo), sino su sentido habitual. En un contexto indirecto, la referencia de una expresión se convierte en lo que normalmente es su sentido.