La FTRE y La Mano Negra: El Anarquismo Español en la Restauración (1883)
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Contexto Histórico: La Restauración Borbónica (1874-1923)
Este documento es una fuente primaria, un texto de carácter político e ideológico, fechado en marzo de 1883. Se enmarca dentro de la época de la Restauración, un periodo monárquico y borbónico iniciado en 1874 y asentado sobre tres pilares fundamentales:
- La Constitución de 1876.
- El turno de partidos (liderado por Cánovas y Sagasta).
- El sistema de oligarquía y caciquismo.
Autoría y Propósito del Documento
El autor es colectivo, emitido por la Comisión Federal de la FTRE (Federación de Trabajadores de la Región Española) y, más concretamente, por los miembros más representativos de dicha federación anarquista a nivel nacional.
El texto se dirige a la opinión pública con el objetivo de defenderse de “su trama demasiado burda y su inmortal juego al descubierto”. Aunque su destinatario formal es la sociedad, es posible que estuviera dirigido especialmente a todos aquellos que estaban actuando en contra de la Federación.
Estructura y Contenido Central
El documento constituye un alegato a favor del movimiento anarquista, distinguiéndolo claramente de las acciones violentas atribuidas al grupo denominado La Mano Negra. Su contenido se estructura en dos partes principales:
- Primera Parte: Definición e Ideología. Define en qué consiste el movimiento anarquista, justifica su derecho a organizarse (al igual que el resto de ideologías) y expone los principios básicos en los que se sustenta su ideario, defendiendo la justicia social.
- Segunda Parte: Desvinculación. Aclara que sus fines no tienen ninguna relación con acciones delictivas, ni ningún vínculo con el grupo llamado La Mano Negra.
Repercusiones y Evolución del Anarquismo Español
El Contexto Político y Social
El turno de partidos entre Cánovas y Sagasta se mantuvo, repartiéndose el poder alternativamente entre 1881 y 1885. Sagasta impulsó reformas significativas, como la ampliación de la libertad de prensa y de asociación, la libertad de cátedra y, posteriormente, el sufragio universal.
El anarquismo tuvo una especial implantación geográfica:
- El proletariado rural andaluz.
- El obrerismo catalán.
La ideología se escindió en dos grandes tendencias: la anarcocomunista y la anarcosindicalista.
La Violencia y la Represión
Las acciones terroristas, a menudo asociadas a la vertiente anarcocomunista o a grupos de acción directa, se dirigían contra la Iglesia, la burguesía, el ejército y los dirigentes del Estado. Fueron especialmente significativas en Barcelona y en el campo andaluz, dando lugar a una espiral de acción-represión-reacción. Los procesos de Montjuïc (1896) representan el momento álgido de esta represión. Este tipo de acciones reforzó las posiciones de la tendencia anarcosindicalista, más enfocada en la organización obrera de masas.
Legado Histórico
Las ideas anarquistas se mantuvieron vivas y dominantes dentro del movimiento obrero desde finales del siglo XIX y durante las primeras décadas del siglo XX. La II República y, muy especialmente, la Guerra Civil, permitieron poner en práctica algunas de las ideas anarquistas (colectivizaciones). Sin embargo, la derrota de la República y la posterior represión franquista acabaron con el predominio de esta ideología dentro del obrerismo español.