Fuentes de energía y evolución industrial en España: recursos, etapas históricas y artes

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Fuentes de energía en España

Fuentes de energía en España: son relativamente escasas, excepto el carbón. Hay dos tipos principales:

  • Renovables: eólica, solar, biomasa (materia orgánica para producir energía térmica y biocombustibles), geotérmica y marina.
  • No renovables: carbón (en España existe en cantidad, pero de mala calidad; se encuentra mayoritariamente en las cuencas asturiana, leonesa y palentina), petróleo (destinado, en parte, a la producción de electricidad en centrales térmicas; no carecemos totalmente de él, pero dependemos de otros países porque consumimos más de lo que producimos), gas natural, nuclear (destinada a producir electricidad con uranio) y hidráulica.

Evolución industrial en España

La evolución industrial comenzó con un ritmo demasiado lento. Fueron insuficientes la disponibilidad de materias primas y de fuentes de energía; además, existió un atraso tecnológico y una situación exterior marcada por guerras. La política proteccionista buscó librar a la industria nacional de la competencia exterior.

1900–1936

Durante este periodo hubo un aumento de la disponibilidad de minerales, creció la inversión industrial y aumentó la demanda para fomentar la industria. Se incorporaron nuevos avances técnicos.

1936–1959

Coincide con la Guerra Civil y la posguerra; este contexto interrumpe el crecimiento industrial.

1959–1975

En estas décadas se experimenta un fuerte crecimiento de la industria: aumentó la inversión y la expansión de la economía capitalista, creció la demanda de productos industriales, mejoraron técnicas procedentes del exterior y se benefició de un bajo precio de la electricidad.

Revoluciones industriales

Primera revolución industrial: aportó la producción de máquinas hidráulicas.

Segunda revolución industrial: aportó los motores explosivos (ejemplo: Ford) y se basó en una centralización productiva.

Pintura y escultura: etapas y características

Etapa sevillana

La etapa sevillana es marcadamente tenebrista. Se inicia con escenas de género y de la vida cotidiana. Estas obras destacan por una luz de primer término que contrasta con las sombras; son frecuentes las composiciones en diagonal y en aspa. Ejemplo: El aguador de Sevilla.

Etapa como pintor de corte

En la etapa como pintor de corte desaparece el tenebrismo. Se emplea una pincelada de mayor fluidez y hay más interés por el desnudo, el paisaje y la perspectiva aérea. La técnica se enriquece y se juega con la luz para conseguir una pincelada suelta.

Características de la escultura

En la escultura predominan las formas y líneas abiertas, como diagonales y espirales, que buscan efectos de teatralidad y escenografía. Se desarrollan los retratos fruto del naturalismo.

  • Materiales: mármol, piedra, madera policromada e incluso cartón.
  • Temática: muy variada: religiosa, mitológica, civil y alegórica.

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