Funcionamiento de las Instituciones y Magistraturas de la Antigua Roma
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Las Magistraturas
Los magistrados eran los máximos exponentes del poder ejecutivo. La carrera política estaba perfectamente regulada y constaba de cuatro peldaños principales: cuestor, edil, pretor y cónsul.
El Senado
Fue el órgano republicano más importante de la Roma republicana. En la época del Imperio perdió sus funciones y su influencia en la vida ciudadana. Los senadores seguían gozando del prestigio social; llevaban la toga praetexta en las ceremonias públicas y se les reservaban los puestos preferentes en los espectáculos públicos.
Composición
El Senado contaba con 600 miembros al comienzo, aumentó a 900 con Julio César y, posteriormente, volvió a fijarse en 600. Los censores eran los encargados de elaborar la lista de senadores.
Atribuciones
El Senado era un órgano consultivo para todo tipo de cuestiones. Vigilaban la religión nacional, controlaban las finanzas públicas, dirigían la política exterior, designaban y recibían embajadores y controlaban las operaciones militares. Además, podían decretar medidas excepcionales de cara a garantizar la seguridad nacional.
Sesiones
Eran privadas y en ellas los senadores hacían uso de la palabra sin poder ser interrumpidos.
Las Magistraturas Romanas
- Cuestor: Responsables de las finanzas de Roma y de sus provincias; realizaban los pagos al ejército.
- Edil: Eran cuatro (dos plebeyos y dos curules) y se encargaban de la administración municipal.
- Pretor: Se dividían en praetor urbanus y praetor peregrinus. Se encargaban de la administración de la justicia.
- Cónsul: Dos hombres desempeñaban este cargo de forma simultánea. Daban nombre al año, eran responsables de las decisiones sobre los ejércitos y debían convocar al Senado. Tenían el máximo poder ejecutivo.
- Censores: Eran dos y estaban encargados de clasificar a los ciudadanos en los distintos censos.
- Tribuno de la plebe: Dos en su creación y diez más tarde. Defendían los intereses de los plebeyos frente a los patricios y eran los únicos que podían convocar comicios o asambleas.
La Censura y la Gestión de los Recursos Públicos
Los grandes romanos deseaban con insistencia el poder de los censores. Había dos censores que administraban el dinero público y se preocupaban de los caminos y los edificios públicos.
Apio Claudio, en su etapa como censor, llevó el agua a la ciudad para que se distribuyera en fuentes para los ciudadanos. Sin embargo, muchos ciudadanos la obtenían contra la ley mediante cañerías subterráneas, desviando el agua a sus casas particulares en lugar de permitir que bajara a las fuentes públicas. Después de muchos años, Marco Porcio Catón consiguió el poder censor y administró leyes del agua muy severas: determinó que los ciudadanos no podían llevar el agua por tuberías privadas, sino que debían abastecerse directamente desde las fuentes públicas.